Salud mental
Por: Sofía Leviaguirre
Esta técnica budista para silenciar la mente de pensamientos negativos es lo que necesitas para aprender a vivir en el presente
La mente puede convertirse en tu peor enemigo cuando se llena de pensamientos negativos. Anticipa fracasos, revive errores y fabrica escenarios catastróficos que te drenan la energía. Lo bueno es que existe una técnica budista para silenciar la mente de pensamientos negativos, y hoy te vamos a contar todo sobre ella.
Silenciar la mente no significa dejarla en blanco, sino cambiar la relación que tienes con tus pensamientos. Una de las técnicas más efectivas proviene de las enseñanzas atribuidas a Buda Gautama y se basa en la atención plena. En el budismo, la mente es como un cielo y los pensamientos son las nubes. Las nubes aparecen y desaparecen, pero el cielo permanece intacto. El problema no es que lleguen nubes grises, sino que les des demasiado espacio.
La técnica comienza con algo sencillo: sentarte en silencio durante unos minutos al día. Espalda recta, respiración natural y ojos cerrados. No intentes controlar la respiración, solo observarla. Cuando aparece un pensamiento negativo, en lugar de rechazarlo, reconócelo y ponle nombre: “miedo”, “recuerdo” o “juicio”.
Etiquetar tus pensamientos crea distancia. Pasas de “soy un fracaso” a “está apareciendo un pensamiento de fracaso”. Esa diferencia es crucial, no eres el problema, lo reconoces y lo dejas ir. Cuando dejas de alimentar un pensamiento con reacción emocional, pierde fuerza de manera natural. Es como darle chance a la nube de descargarse y desaparecer.
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Otra técnica poderosa es la respiración consciente con conteo. Inhalas contando hasta cuatro, sostienes dos segundos y exhalas contando hasta seis. La exhalación más larga activa el sistema nervioso parasimpático, asociado con la calma y regulación emocional.
Mientras respiras, llevas la atención al aire entrando y saliendo. Si aparece un pensamiento negativo, vuelves a la respiración sin detenerte en él. Cada vez que te enfocas en tu respiración, estás entrenando tu capacidad de enfoque. Aquí la constancia es más importante que la duración.
El budismo también propone investigar el pensamiento. Cuando aparece una idea negativa recurrente, en vez de reprimirla, intenta responder en lugar de reaccionar. Reaccionar es lo que sabes hacer: te chocan, te enojas, y refunfuñas. Reaccionar es actuar como si fuera la primera vez que te pasa: te chocan, te enojas, respiras y resuelves.
Practicar estas técnicas de forma constante mejora la claridad mental y fortalece la regulación emocional. Con el tiempo, notarás que los pensamientos siguen apareciendo, pero ya no se instalan con la misma intensidad.
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