19-10-2026 21:25:44
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¿Cómo seguir cuando pierdes a un familiar por cáncer?

Salud mental

¿Cómo seguir cuando pierdes a un familiar por cáncer?

Por: Sofía Leviaguirre

Nadie nos prepara para la muerte, pero tienes que saber cómo seguir adelante cuando pierdes a un familiar por cáncer

Hay pérdidas para las que nadie nos prepara, y cuando alguien se muere de cáncer, el duelo puede ser muy difícil de navegar. Pero la vida sigue y hay que saber cómo seguir adelante cuando pierdes a un familiar por cáncer. Por imposible que parezca, hay maneras de salir del dolor.

Cómo seguir cuando pierdes a un familiar por cáncer

Cuando pierdes a alguien de tu familia por cáncer, no lo pierdes de la noche a la mañana. Te vas desgastando poquito a poco hasta que un día ya no se puede más y el mundo se detiene. No existe un manual para este tipo de pérdidas ni una única manera correcta de llorarlo, pero sí hay formas de no perderte en el proceso.

Date chance de sentir todo

Lo primero y lo más difícil es no bloquearte. El duelo no es una línea recta, son olas que vienen y van. Un día crees que ya estás bien, y al siguiente se te escurren las lágrimas mientras haces el súper. Eso es normal. No te compares con nadie. Tu duelo tiene su propio ritmo, y no hay un tiempo determinado en el que tienes que “ya estar bien”. A algunos nos toma meses, a otros años, y las dos se valen.

El duelo anticipado

Cuando un familiar tiene cáncer, el duelo empieza mucho antes de la muerte. Ves cómo se debilita, cómo lo cambian los tratamientos, y cómo se le va acabando el tiempo. Esa experiencia de despedirse poco a poco deja una huella muy diferente a la de una pérdida repentina. Si te sientes confundido, enojado, o culpable por sentir alivio cuando la agonía termina, no te juzgues. Todas esas emociones son válidas. A veces la muerte es lo mejor que puede pasar después de meses de sufrimiento, aunque entender eso no hace que duela menos.

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Cuida tu cuerpo

Cuando estás en duelo, lo primero que se va al piso es el autocuidado. Pero es justo cuando estás en duelo que más lo necesitas. No tienes que correr maratones ni mantener la rutina de yoga perfecta, pero sí necesitas lo básico: dormir, comer bien (aunque se te quite el hambre) y mover el cuerpo, aunque sea para ir al súper o caminar a terapia. Todo cuenta, de verdad.

No tomes decisiones importantes

Los cambios drásticos se nos antojan cuando estamos de duelo porque prometen ayudarnos a dejarlo todo atrás, pero cambiar de ciudad, dejar el trabajo, romper una relación, o cualquier otro cambio radical en tu vida necesita de una mente fría, y cuando estás llorando a un familiar, se te nubla el juicio. Los expertos del National Institute on Aging recomiendan no tomar decisiones grandes en el primer año. No es que no puedas, es que tu cerebro está en modo supervivencia y no es el mejor momento para decisiones que van a durar décadas.

Busca a tu gente

No tienes que hacerlo solo. Llama a ese amigo que siempre te escucha, únete a un grupo de apoyo (sí, existen, y sí, ayudan más de lo que crees) o busca unas sesiones de terapia. Hablar de tu pérdida, de tus recuerdos, o de lo que no llegaste a decirle a la persona que se fue es parte del proceso. Y si no tienes ganas de hablar, también está bien: escribe una carta, pon algo de música, pinta lo que sientes, o grita al aire, lo importante es que lo saques.

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Prepárate para las fechas importantes

Después de que alguien muere, tenemos que enfrentarnos por primera vez a un montón de cosas: el primer cumpleaños sin ellos, la primera Navidad con su lugar vacío, el primer aniversario solos, la primera vez que los ponemos en el altar. Esos días duelen más, y es completamente normal. Ten un plan A y un plan B para cada fecha importante. Decide con quién quieres estar y date chance de cambiar algunas tradiciones para ajustarte a la ausencia.

Honrar su memoria

Cuando perdemos a alguien, es normal que queramos aferrarnos a su memoria: guardar sus cosas, cocinar su receta de toda la vida, visitar su lugar favorito… todo eso está bien. Lo importante es que esas cosas te conecten con el amor. Hay una fina línea entre honrar su memoria y perseguir fantasmas. Si sientes que no puedes salir adelante solito, pide ayuda. Apóyate en tu red y ten paciencia, al final el mejor remedio para todo sigue siendo el tiempo.

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