Nutrición
Por: Sofía Leviaguirre
Si quieres seguir la dieta pero también pegarte a un presupuesto, te dejamos estos tips de cómo comer sano si tienes poco dinero.
Muchas veces elegimos comer chatarra porque es la opción más fácil, rápida, y barata. Pero comer bien no tiene por qué ser caro ni complicado. Hoy te contamos cómo comer sano si tienes poco dinero, para que los precios ya no sean la excusa que usas para ir por papitas en vez de ensalada. Chécate estos tips para comer sano con poco dinero.
Comer sano con poco dinero es posible siempre y cuando planees tus comidas de manera estratégica. Lo más importante es buscar alimentos que se mantienen dentro de tu presupuesto y encontrar recetas que los hagan una opción tanto nutritiva como deliciosa.
Algunos expertos de Harvard hacen énfasis en que las dietas saludables solo cuestan unos 1.48 dólares (poco menos de 40 pesos) más que las no saludables. O sea, hasta los expertos están de acuerdo en que bien administrada, la alimentación no tiene por qué ser mala.
Cada semana, haz una lista de compras clara con los ingredientes que necesitas. Así, evitas compras impulsivas que terminan en un gasto extra.
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La proteína de origen animal suele ser más cara. Revisa tu presupuesto, si comer carne todos los días es demasiado caro, planea dos o tres días en dónde tu proteína venga de lentejas, garbanzos, frijoles y alubias, que son mil más económicas e igual de nutritivas.
En vez de invertir una fortuna en un cereal “saludable” o una granola “keto”, compra cereales integrales y frutos secos a granel. Así puedes hacer tu propia granola o cereal en casa, igual de rica y la mitad de costosa.
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Aprovecha los productos que son de temporada y elige marcas nacionales sobre importadas, esto suele ahorrarte una buena parte del costo y te garantiza frescura y calidad.
Lo peor que te puede pasar es ir de compras con hambre: comes con los ojos y terminas comprando más de lo que necesitas. Asegúrate de ir bien mentalizado de lo que quieres y con el estómago tranquilo para que no te ganen los antojos.
Aprende a conservar tus alimentos para alargar su vida útil. Esto reduce el desperdicio y el gasto. Congela tus hierbas frescas, ralla el jengibre y mantenlo en un frasco hermético con agua, y congela tus verduras extra. Así aseguras que ni un solo peso se tire a la basura.
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Por: Sofía Leviaguirre