12-05-2026 19:33:29
Moi
MD
Yoga emocional: el arte de practicar lo incómodo y lo que no te gusta

Salud mental

Yoga emocional: el arte de practicar lo incómodo y lo que no te gusta

Por: Sofía Leviaguirre

El yoga emocional es el arte de practicar lo incómodo y la puerta para sanar un montón de emociones olvidadas.

En nuestra mente el yoga casi siempre tiene que ver con posturas, respiración y tal vez un momento de calma. Pero hay una práctica menos conocida (y mucho más retadora) que no incluye nada de esto. Hoy te contamos todo sobre el yoga emocional.

Yoga emocional

La psicóloga Tere Díaz dice que el yoga emocional te ayuda a crecer, y crecer es el arte de practicar lo incómodo. Sí, incómodo. Esa emoción que solemos evitar pero que, bien trabajada, puede ser la puerta a una vida más consciente.

¿Qué es el yoga emocional?

El yoga emocional tiene con expandir tu capacidad de sostener emociones difíciles sin huir de ellas. Es entrenar a tu mente y corazón para permanecer presentes incluso cuando lo que sientes no te gusta. Así como en una clase de yoga físico te quedas en una postura aunque sientes que quema, aquí te quedas en emociones que incomodan, como la tristeza, enojo, miedo o frustración.

Ahora, no se trata de sufrir, sino de observar, entender y procesar. Algo muy parecido a lo que propone Michael Brown en el proceso de la presencia. Si aprendemos a sentir, crecemos, y aprendemos a dejar ir las cargas emocionales que nos controlan.

También lee: ¡Bandera blanca! 5 estrategias para no pelear con tu pareja

La clave del crecimiento

Evitar constantemente lo que duele tiene un costo alto. Puede llevarte a relaciones superficiales, decisiones impulsivas y una desconexión contigo mismo. En cambio, cuando aprendes a tolerar la incomodidad, también aprendes a tomar decisiones más conscientes, regulas mejor tus emociones, fortaleces tu autoestima, y dejas de reaccionar (por impulso) para poder a responder (con consciencia).

¿Cómo se practica el yoga emocional?

El yoga emocional no necesita equipo especial ni un maestro certificado. Se practica en la vida diaria, en esos momentos que normalmente querrías evitar.

Quédate un poco más cuando sientas incomodidad. Cuando aparezca una conversación difícil, un rechazo, un conflicto, resiste la tentación de huir o distraerte. Quédate presente y siéntelo en el cuerpo.

Nombra lo que sientes. No es lo mismo “me siento mal” que “me siento frustrado”. Busca qué es lo que sientes, en dónde de tu cuerpo lo sientes y, a veces, hasta color le puedes poner.

Observa sin juzgar. No se trata de eliminar la emoción, sino de entenderla y dejar que tenga su momento. Siéntela hasta que se apague solita y pregúntate, ¿qué me está diciendo?

Respira. Aunque suene cliché, la respiración consciente ayuda a regular el sistema nervioso y evita que reacciones impulsivamente. Parte del yoga emocional es aceptar que algunas emociones necesitan tiempo para procesarse.

También lee: ¿Y sí, si eres tú? Hábitos que te generan ansiedad

¿Por qué evitamos lo incómodo?

Nuestro cerebro está diseñado para buscar placer y evitar dolor. Pero en el mundo emocional, esa estrategia puede jugarnos en contra, porque muchas veces, lo que evitas, se intensifica.

Evitar conversaciones difíciles, postergar decisiones o distraerte constantemente no elimina la emoción, solo la pospone y hace que regrese con el triple de intensidad en los momentos más inesperados. Pero la verdad es que lo incómodo no es el enemigo. Es información que puede darnos la señal de que hay límites que necesitas poner, cambios que necesitas hacer o heridas que necesitan atención.

También lee:

Por: Sofía Leviaguirre

¿Qué tan útil fue esta publicación?

¡Haz clic en una estrella para calificarla!

Calificación promedio 0 / 5. Recuento de votos: 0

¡No hay votos hasta ahora! Sé el primero en calificar esta publicación.