¿Por qué tu cerebro prefiere el papel?

Para un niño que nació después de los aparatos inteligentes, una revista es como un iPad descompuesto, pero si tú aprendiste a leer sobre papel, entérate cómo responde tu cerebro ante el texto impreso y ante la pantalla

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El cerebro identifica las letras como objetos físicos. Aprende a reconocerlas por su redondez, sus líneas, sus huecos. Y más que analizar cada letra por separado, percibe el texto como una especie de paisaje. El texto es una parte tangible del mundo y el cerebro no tiene otra manera de entenderlo.

Un libro, una revista o un texto impreso tienen una topografía mucho más evidente que uno digital. Con el tacto, uno sabe donde empieza y dónde termina, tiene idea del avance que ha tenido y lo que falta por leer. Esto le da al cerebro una especie de mapa con el que estructura mejor la lectura.

Las pantallas interfieren con un aspecto importante de la lectura: el sentimiento de control. Generalmente, los lectores disfrutan subrayar, hacer notas en los márgenes o hacer dobleces en el papel para resaltar sus partes preferidas y esto favorece la capacidad de aprender.

Un texto digital es mucho más intangible que uno físico. Si bien puedes scrollear para llegar al final, no tiene forma, ni grosor, ni hay una diferencia entre estar leyendo El Ulises de James Joyce, una nota de El Deforma o el horóscopo. No importa qué sea, sobre una pantalla todo se ve exactamente igual.

Los psicólogos diferencian los procesos de recordar y de saber. Cuando recuerdas solo repites la información; saber, en cambio, es el sentimiento de que algo es verdad. Cuando la lectura se hace sobre un formato impreso, la sensación de saber es mucho más fuerte que la de recordar.

Otro factor que influye en la lectura, y en su comprensión, es la actitud y la preparación mental con la que se aborda el texto. La gente que lee sobre pantallas tarda más en empezar a leer porque divaga, navega, se distrae. Cuando se acerca a un libro, su cerebro está más preparado para aprender.

La mayoría de los que aprendieron a leer en papel lo siguen prefiriendo, pero la realidad es que no nacemos con circuitos cerebrales específicos para la lectura, así́ que el cerebro es capaz de improvisar, evolucionar y adaptarse a los avances tecnológicos. El chiste es que leas.

¿Y LOS NATIVOS DIGITALES?

Los llamados nativos digitales, interactúan con una gran variedad de formatos: revistas de papel, libros, tablets, smarphones y lectores electrónicos. Usar un tipo de tecnología no excluye la posibilidad de acostumbrarse a otra.

Nuestro experto en neurociencias, Eduardo Calixto, explica que el cerebro aprende mejor y pone hasta 30% más atención cuando hace lecturas sobre páginas impresas que cuando lo hace sobre una pantalla.

Cuando se lee en una pantalla, se activan áreas del cerebro con mucha más intensidad, pues hay más estímulos –videos, ligas, sonidos, colores–, pero la creatividad y la memoria se ejercitan más en un texto impreso.

 

En la Universidad de Stavanger, Noruega, pusieron a 72 alumnos a leer un texto, una mitad lo hizo en papel, la otra en un monitor. Los que leyeron el texto digital entendieron menos.

En la Universidad de Salve Regina de Rhode Island, descubrieron que hasta los millennials recurren al papel cuando pretenden leer con seriedad.

40% de los mexicanos jamás ha entrado a una librería.

42% de la población dedica su tiempo libre a ver televisión.

4.9% de la industria editorial mundial se vende en formato electrónico.

63% de la población no fue motivada a leer en su infancia.

VENTAJAS DEL LIBRO ELECTRÓNICO

  • Puedes tener una biblioteca entera en un solo aparato.
  • Tus libros no te quitan espacio real y los puedes llevar a donde se te antoje.
  • Los libros electrónicos son más baratos, pues se ahorran los costos de producción, almacenamiento, transporte y distribución.
  • Nadie te los pide prestados, ni te los pierde, ni se dañan con el tiempo.
  • No se agotan las ediciones y los puedes tener con un solo clic.
  • Puedes cambiar el tamaño y la forma de la letra, también el color de la página,
    como mejor te acomode.

PERO…

La pantalla drena más recursos mentales que el papel. Además de leer, debes scrollear para continuar la lectura, este movimiento no es tan natural para los que aprendieron a leer sobre un libro.

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