Salud mental
Por: Sofía Leviaguirre
¿Por qué eres hiriente con las personas que amas? Muchas veces son cosas inconscientes que nos hacen lastimar a los que queremos.
Nadie se levanta con ganas de lastimar a sus seres queridos, pero, más veces que no, le decimos cosas horribles a las personas que más queremos. Hoy por fin te explicamos por qué eres hiriente con las personas que amas.
La verdad es que cuando decimos cosas hirientes, casi siempre es una combinación de factores psicológicos y neurobiológicos que tienen más que ver con nosotros que con los demás. Aunque en algunos casos, también hay cosas de los otros que se filtran en las conversaciones. Por eso, saber de dónde vienen tus palabras hirientes es fundamental para saber cómo trabajarlas.
El principal motivo por el que decimos cosas hirientes a las personas que amamos es porque nos falta amor propio. Cuando no te quieres a ti mismo, proyectas ese dolor en los demás. Entonces, repites patrones tóxicos y le hablas a tus amigos y familia como te hablas a ti: horrible. En este caso, es crucial que trabajes tu relación contigo mismo en terapia. No puedes querer a otros si no te quieres a ti primero.
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Otra de las grandes razones por las que reaccionamos violentamente al amor tiene que ver con el miedo a la vulnerabilidad emocional. Cuando en una relación cercana se abren espacios de intimidad, algunas personas reaccionan con enojo o crueldad por miedo a ser vulnerables. Este es un mecanismo de defensa suuuper común, y para superarlo hay que aprender a ver al mundo como algo más que una amenaza constante. Ser vulnerable es atreverse a ser valiente también.
En algunos casos, lastimar a las personas que quieres es una manera inconsciente de establecer un desequilibrio de poder. O sea, si te aseguras de que los demás te tengan miedo, hay una parte de ti que puede sentir que tiene una ventaja sobre ellos. Esto es más que suficiente motivo para correr a terapia, porque seguro hay dolores más profundos que te hacen creer que tienes que estar en control. Probablemente hay miedos de que te lastimen que estás intentando tapar.
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Muchas otras veces, las palabras hirientes vienen de inseguridades y miedos inconscientes. O peor, no son tuyas, sino como los demás las interpretan. Cada persona tiene sus cargas emocionales, y a veces, decimos cosas que para nosotros son normales y para otros detonan un dolor invisible. Por eso, si te das cuenta de que lastimaste a alguien, lo más importante es abrir el diálogo desde la escucha abierta y sin juicios. La mayoría de los problemas se pueden resolver cuando entiendes en dónde está parada la otra persona.
Al final, si estás teniendo problemas en tus relaciones cercanas, siempre es una buena idea darte una vuelta por el psicólogo.
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