Salud mental
Por: Sofía Leviaguirre
Murió Hayden Panettiere y deja atrás un legado que va mucho más allá de la gran pantalla: recordarnos lo importante de cuidar la salud mental
Hayden Panettiere murió el 16 de agosto y la noticia nos dejó en shock porque apenas tenía 36 años. Más allá de ser una actriz que llevaba prácticamente toda su vida frente a las cámaras, Hayden logró convertir sus propias experiencias en una forma de acompañar a otras personas.
La noticia es terrible, y aunque aún no sabemos bien qué fue lo que pasó, hay sospechas de que pudo ser una sobredosis. Hayden Panettiere había hablado hace poco de sus problemas con el alcohol y estaba batallando con la depresión posparto. Estas dos cosas, combinadas con lo joven que era, nos hacen pensar lo peor… pero no te malviajes todavía. Por ahora, sólo sabemos que nadie la mató, pero los doctores quieren averiguar más sobre porqué su cuerpo hizo shut down.
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Cuando tenía apenas 11 meses, grabó su primer comercial. De ahí, pasó por telenovelas como One Life to Live y Guiding Light, y luego saltó al cine y al doblaje, con A Bug’s Life. Sí, la voz de la icónica princesa Dot la convirtió en una de las nominadas más jóvenes al Grammy cuando tenía apenas 9 años. Y es que una vez que la descubrió Disney, llegaron sus papeles en sus mejores películas.
Si por algo vamos a recordar a Hayden Panettiere, es por ser Claire Bennet en Heroes. En los años 2000, la frase “save the cheerleader, save the world” la hizo parte indispensable de la cultura pop. Aunque de la mano de Disney Studios hizo Remember the Titans, Ice Princess, Racing Stripes y Bring It On: All or Nothing.
Después llegó Scream 4, donde Hayden fue Kirby Reed, una favorita de los fans, y poco tiempo después apareció en su papel más complejo como Juliette Barnes en Nashville. Esta fue la actuación que la llevó a dos nominaciones al Globo de Oro.
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Aunque nada quita que fuera una gran actriz, una de las cosas más importantes de su vida estaba fuera de la pantalla. Y es que Hayden Panettiere siempre supo cómo usar su fama para hablar de causas que le importaban. Defendió a los delfines y las ballenas, donó muchísimo tiempo y dinero a organizaciones como Ronald McDonald House Charities y fue parte crucial de campañas para pelear por los derechos de las personas que vivían en Washington D.C. También estuvo muy presente en concientizarnos sobre la violencia doméstica y animó a otras víctimas a pedir ayuda.
Y es que no hablaba sólo desde la empatía. En 2020 salió públicamente a decir que había sufrido abuso y que esperaba que su historia ayudara a otras personas a recuperar su voz. Cuando publicó sus memorias This Is Me: A Reckoning, volvió a hablar sobre experiencias de explotación, adicción, depresión posparto y violencia doméstica. Era una actriz siempre cercana a la realidad.
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Como ya dijimos, Hayden Panettiere batallaba con depresión posparto, adicciones, y PTSD. Si de algo nos puede servir su legado, es para aprender que estos temas no se deben ignorar jamás. Por eso, si sabes de alguien que tiene problemas con sustancias, o si conoces a esa amiga que después de tener hijos como que apagó su chispa, no dudes en intervenir. Siempre es mejor actuar, aunque estés equivocado, que dejar pasar estas cosas por alto.
Al final, despedir a Hayden Panettiere es mucho más que recordar a Claire, a Juliette o a Kirby, o que traerla de nuevo a la vida en la tele de la sala. Recordarla es recordar a una mujer que empezó a trabajar siendo una niña, creció bajo los reflectores y, con todo lo bueno y lo doloroso que eso implicó, decidió hablar de lo que muchas veces preferimos no ver. Hayden Panettiere fue actriz, cantante, activista y, sobre todo, alguien que intentó recuperar su propia voz. Y ese es el legado con el que más vale la pena quedarnos.
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