Salud mental
Por: Sofía Leviaguirre
Si perdiste un bebé el 10 de mayo puede doler muchísimo. Pero hay maneras de vivirlo para darle espacio a tu proceso
El 10 de mayo es una fecha llena de flores y mensajes de amor que casi todos celebramos con muchísima alegría. Pero, para muchas mujeres, también puede ser un recordatorio doloroso de una ausencia. Por eso, así es como hay que vivir el 10 de mayo si perdiste un bebé.
Si perdiste un bebé, este día puede remover emociones intensas que los demás nunca van a entender. Hablar de ello es importante, y sobre todo, darte permiso de vivirlo a tu manera. La pérdida de un bebé, sin importar en qué etapa ocurrió, deja una huella emocional enorme. Es un duelo real, aunque muchas veces es invisible para tu entorno. En fechas como el Día de las Madres, ese vacío puede sentirse aún más presente. Tal vez te preguntes si tienes derecho a sentirte madre, si deberías celebrar o simplemente ignorar el día. La respuesta es simple: no hay una forma correcta de vivirlo, sino que cada quien tiene un proceso diferente.
El primer paso para vivir el 10 de mayo con una pérdida es reconocer tus emociones sin juzgarlas. Puedes sentir tristeza, enojo, nostalgia o incluso desconexión. Todas son válidas. Evitar lo que sientes solo hace el proceso más largo. Si necesitas llorar, hazlo. Si prefieres distraerte, también se vale.
También lee: ¿Eres mamá de tu mamá? Tips para no perderte a ti misma
Muchas personas encuentran consuelo en crear pequeños actos simbólicos. Encender una vela, escribir una carta, plantar una flor en memoria de tu bebé o simplemente dedicar un momento de silencio puede ayudarte a honrar tu pérdida. Estos rituales no tienen que ser públicos ni elaborados, lo importante es que tengan significado para ti.
El mundo puede ser abrumador en esta fecha: reuniones familiares, redes sociales llenas de mensajes, preguntas incómodas y, muchas veces, con cero tacto. Tienes todo el derecho de decir “no”. Si no quieres asistir a una comida o prefieres alejarte del teléfono, hazlo sin culpa. Cuidarte emocionalmente es una prioridad.
No tienes que atravesar este día solo. Hablar con alguien que entienda tu experiencia puede marcar una gran diferencia. Puede ser un amigo cercano, tu pareja e incluso un grupo de apoyo. Compartir tu historia ayuda a validar tu duelo y a sentirte acompañado.
También lee:Señales de que estás evitando el duelo ¡El elefante en la habitación!
Haber perdido un bebé no te quita el vínculo ni el amor que existe. Ser madre también incluye a quienes han vivido una pérdida. Honrar eso puede ser doloroso, pero también sanador. Recuerda que tu experiencia es válida, aunque no sea visible para los demás.
Cada proceso de duelo es distinto. Algunas personas necesitan hablar del tema constantemente, otras prefieren hacerlo en silencio o en privado. No hay tiempos correctos ni fórmulas universales para esto. Compararte solo añade presión innecesaria.
Tal vez este año quieras pasar el día en casa, o quizá salir y rodearte de personas que te hacen bien. Todo se vale y depende de cada quien. Escucha lo que tu cuerpo y tus emociones te piden.
También lee:
Por: Sofía Leviaguirre