¿Cómo aprender a estar solo?

Estar solo y sentirse solo son dos cosas diferentes. Hay veces que, aun estado rodeado de gente, te sigue faltando algo y no entiendes por qué. Estar solo, sin pareja o lejos de tu familia, no tiene que ser algo malo, el problema es cuando lo sufres

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Como estado, la soledad tiene un objetivo: no querer relacionarte, buscar tiempo de silencio, poner distancia de la gente y esto no solo es válido, a veces también es necesario. Puedes estar solo y sentirte muy bine, no extrañar a nadie, porque tú lo decidiste y sabes que si le llamas a tu amigo se ponen de acuerdo para ir a cenar en 15 minutos. Pero sentirse solo, como sentimiento que inunda y abruma, tiene más que ver con la dificultad para percibir afecto. Puedes estar en una fiesta rodeado de mil personas y sentirte solo. Y esa sí, es de la soledad que muerde y que nos saca de balance porque no sabemos qué hacer con ella.

¿CUÁL ES CUÁL?
Soledad sana: es la que buscamos para volver a nuestro centro, refexionar sobre lo que estamos haciendo y encontrar paz en un mundo tan caótico. Como cuando te quieres quedar todo un fin de semana en tu casa sin ver a nadie para hacer tus cosas. Es una soledad que te dedicas a ti mismo para cuidarte, resolver pendientes y descansar. Todo shemos tenido esos días en los que nos sentimos rejuvenecidos porque pasamos todo un día dedicado solo a nosotros. Además, aprender a estar con nostros mismos es de las cosas más empoderadors y valiosas que existen.

Soledad crónica o aislamiento social: en esta nos sentimos solos, incluso estando rodedos de nuestra familia. Puedes ir de reunión en reunión todo el fin de semana y sentir que no tienes a nadie. Eso te pasa cuando tus vínculos son frágiles o superficiales y por más que tratas no intimas. Quien sufre de esta soledad no se da el lujo de pedir ayuda porque no está seguro de merecerla.

La soledad crónica es peligrosa porque causa:

  • Inseguridad, nos hace cuestionar si somos dignos de ser queridos
  • Miedo al rechazo
  • Sentimientos de fracaso anticipado
  • Dificultado para comunicarnos de manera real y profunda
  • La falsa idea de que es mejor la diversión constante (para no enfrentar la soledad)
  • Ansiedad de comparación social
  • Tener relaciones superficiales que solo crean un círculo vicioso

QUIERO QUE SE VAYA
Lo primero que tienes que hacer es afrontarla. Si no trabajas con ella, te enojas con el mundo y contigo mismo. entonces, intentas disfrazarla de indiferencia, te pones un caparazón de frialdad y te llenas de trabajo, fiestas y reuniones, pero ¿qué crees?, siempre va a estar ahí merodeando. Así que quítate de la cabeza que decir la frase: ” me siento solo” es símbolo de debilidad. Es válido y tienes que hablarlo sin pena para que se vaya. Cuando vivirla nos lastima y no somos capaces de decirlo nos hace un nudo que termina por reventar.

HASTA NUNCA, SOLEDAD…
Adopta estos hábitos para evitar la soledad:

  1. Procura a otros: ofrécete a cuidar las plantas de tu vecino o a acompañar a tu primo al doctor. Dar apoyo es tan importante como recibirlo.
  2. Mejora tus relaciones: necesitas una mejor CALIDAD de amistades y no CANTIDAD. Cuando veas a una amiga, hablen sobre cosas importantes y ábrete tú también. Resiste la tentación de solo chismear sobre los demás.
  3. Conecta: que hacer amigos y tener pláticas reales se vuelva un hábito. Llega temprano a tu trabajo para platicar a gusto con alguien, métete a un club de lectura o ve a cenar con alguien por lo menos una vez a la semana.
  4. Vulnérate: de nada sirve volverte el confesionario de todos si no tienes quién te escuche. Ten el valor de decir cómo te sientes y qué necesitas.
  5. Pregúntate: “¿qué le falta a mi vida?”: a veces nos acostumbramos a vivir con una sensación de vacío en vez de sentarnos y confrontarla. Hazte el hábito de cuestionar si así te quieres sentir siempre, o tienes algo que cambiar.

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