Causas comunes de hambre emocional

Está relacionada con sentimientos incómodos, aunque puede ser detonada también por emociones positivas, como una celebración

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¿Sientes que comes sin razón aparente? Échale un ojo a las causas más comunes de hambre emocional para que puedas poner un remedio:

ESTRÉS
Liberas cortisol, que causa antojo por comidas saladas, muy dulces o muy grasosas, que te dan un golpe de energía y placer. Mientras más fuera de control esté el estrés es más probable que busques un confort emocional en la comida.

SEPULTAR EMOCIONES
Comer puede ser una manera temporal para “enterrar” emociones incómodas, como tristeza, miedo, enojo, ansiedad, pena, resentimiento o soledad. La comida te funciona como “anestesia emocional”, para bloquear eso que no quieres sentir.

ABURRIMIENTO O SENSACIÓN DE VACÍO
Te sientes insatisfecho, así que la comida es el camino para mantener la boca ocupada y matar el tiempo. Te distrae de esos sentimientos enterrados por la falta de propósito y de satisfacción en tu vida.

HÁBITOS DE LA INFANCIA
Haz memoria. ¿Tus papás te premiaban con pizza o helado cuando sacabas buenas calificaciones? ¿Te daban dulces cuando estabas triste? Esas costumbres siguen ahí con nosotros y ni cuenta nos damos.

INFLUENCIA SOCIAL
Las fiestas, reuniones y comidas son una gran forma para aliviar el estrés, pero también son la oportunidad de comer de más. Es súper sencillo seguir come y come porque los demás también lo hacen. O quizás hay otras situaciones sociales en las que te das chance de comer de más por nervios o tristeza, como en un velorio o en la sala de espera de un hospital.

¿Cómo freno la comedera emocional?

  1. Antes de meterte algo a la boca, pregúntate: ¿tengo hambre física o emocional?
  2. Identifica los detonadores (lugares, situaciones, personas) que te causan hambre emocional. Ej. Tu esposo no llega a casa y te bajas un paquete de galletas del estrés.
  3. Come lo que te dé bienestar real (no es lo mismo un puño de almendras que una mega bolsa de papas fritas).
  4. Canaliza la emoción de otra forma. Salte a caminar o si estás estresado en la oficina en lugar de comerte unos chicharrones con salsa de carrito, tómate un vasote de agua.
  5. Mastica despacio, disfruta cada bocado.
  6. Mantén la atención en tus sensaciones.
  7. Cuando te sientas satisfecho retira el plato o levántate de la mesa.
  8. Lávate los dientes o mastica un chicle de menta.

Alternativas a la tragadera emocional

Si estás deprimido, o solo, llama por teléfono a un amigo, juega con tu perro o tu gato (si no tienes, pide uno prestado), ve tu foto favorita.

Si estás ansioso quema esa energía extra haciendo ejercicio: sal a caminar, toma clases de baile, apachurra una de esas pelotas antiestrés.

Si estás cansado prepárate un té, date un baño o agarra una manta y hazte bolita en la cama.

Si estás aburrido lee un libro, ve una película, salte a conocer tu barrio, toma clases de algo, aprende a tocar un instrumento.

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