Salud mental
Por: Sofía Leviaguirre
¿Las noticias te están agotando? No estás loco, te contamos la verdadera razón por la que ver las noticias te está drenando energía.
Entre memes, videos de perritos y las fotos de las vacaciones de tus amigos, aparece una alerta de última hora sobre la guerra, una crisis económica o un desastre natural. Abres la nota, lees los comentarios, sigues deslizando, y, de pronto, te da un ataque de ansiedad, impotencia o incluso culpa que no puedes explicarte. Después, pasas el día arrastrándote como si tuvieras influenza y no sabes qué te pasó. Si esto te suena, no estás solo, es que las noticias te están agotando, y aquí te contamos por qué.
Si últimamente leer las noticias te deja emocionalmente agotado, la ciencia tiene la explicación: tu cerebro no fue diseñado para procesar un flujo ininterrumpido de malas noticias las 24 horas del día. Lo bueno es que no necesitas dejar de informarte, solamente tienes que aprender a hacerlo de forma más consciente para cuidar de tu salud mental.
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Durante la mayor parte de la historia humana, las amenazas eran locales y concretas: un depredador, una enfermedad o un conflicto en la comunidad. Para sobrevivir, el cerebro desarrolló un mecanismo conocido como sesgo de negatividad, que en otras palabras es la razón por la que te acuerdas más de lo malo que de lo bueno. Tu cerebro presta atención extra a todo lo que es potencial peligro para cuidarte de él, por eso la noticia de la guerra se te queda en la cabeza pero los gatitos bailando se te olvidan a los pocos minutos.
Vivir en modo alerta era una gran herramienta para sobrevivir cuando el peligro vivía a la vuelta de la esquina. Hoy, en cuestión de minutos nos enteramos de una guerra en otro continente, una catástrofe ambiental, una crisis política y una tragedia local, y nuestro cerebro registra todas las amenazas porque no distingue entre las que nos pueden afectar ahorita y las que viven a miles de kilómetros.
El overload de información hace que tu cerebro vaya a mil por hora. Como el inconsciente no sabe distinguir entre el peligro real y el de la pantalla, filtra todo por los mecanismos de supervivencia que tiene, y si a todas horas en algún lugar hay riesgo y lo ves en tu feed, tu cerebro nunca deja de preocuparse por mantenerte con vida. Y es que la ciencia lo confirma: nuestro sistema nervioso no distingue entre un riesgo real para nuestra vida y un evento lejano del que solo nos enteramos por TikTok. El resultado es una sensación constante de alerta, estrés e impotencia.
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Muchas personas sienten que tienen que mantenerse informadas para ser responsables. Peeero estar informado no significa exponerse durante horas a contenido traumático o ver videos e imágenes que afectan tu salud mental. De hecho, un informe del Reuters Institute reveló que cada vez más personas evitan leer noticias porque se sienten abrumadas y creen que no pueden hacer nada para cambiar lo que sucede. O sea que lejos de ayudarte a encontrar soluciones a los problemas, clavarte viendo videos de la tragedia en Rusia te está haciendo daño y alejando de lo que sí puedes cambiar.
Si las noticias te afectan mucho, eso no significa que seas demasiado sensible. Los especialistas explican que detrás de esa necesidad de seguir leyendo casi siempre hay empatía: nos preocupan nuestras familias, nuestra comunidad y la idea de vivir en un mundo más seguro y justo. El problema es que cuando esa preocupación no viene acompañada de posibilidades reales de actuar, se apodera de nosotros la desesperanza y arrastramos la cobija sin entender de dónde viene tanta tristeza.
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No te estamos diciendo que hay que ignorar la realidad, pero sí que tenemos que cambiar la forma en la que consumimos las noticias. Empieza con ponerte límites de tiempo a la hora de ver noticias. Las noticias nunca terminan. Por eso, elegir horarios específicos para leerlas puede ayudarte a evitar que invadan tooodo tu día. Idealmente, evita que sean lo primero o lo último que haces.
También asegúrate de seguir a fuentes confiables. Leer un reportaje bien investigado es mucho mejor que ver la nota roja en X. La calidad de la información importa más que la cantidad. Y sobre todo, aprende a detectar el ragebait. No todo el contenido busca informar. Muchas publicaciones están diseñadas para darte un ataque de enojo, miedo o indignación porque esas emociones generan más clics y views.
Para evitar la culpa inexplicable, intenta hacer algo por el mundo cuando leas noticias. No hablamos de lograr la paz mundial, pero si una noticia te conmueve, pregúntate qué acción está en tus manos. Puedes firmar una petición, hacer una donación, apoyar a una organización o participar como voluntario. Todo esto ayuda a disminuir la sensación de impotencia porque transforma la preocupación en acción.
Lo más importante de todo a la hora de ver noticias es que escuches a tu cuerpo. Antes de abrir redes sociales, haz una pausa de unos segundos y pregúntate cómo te sientes. Si ya estás estresado, cansado o emocionalmente saturado, quizá ese no sea el mejor momento para exponerte a más información difícil.
Porque sí, estar informado es importantísimo, pero nada vale más que tu salud mental.
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