Salud mental
Por: Sofía Leviaguirre
¿Sientes que no hay foto en la que salas bien? Te contamos la verdad detrás de por qué crees que te ves mal en las fotos.
Todos nos hemos tomado una foto que odiamos, y aunque de vez en cuando es normal que una que otra salga mal, en realidad la mayoría de los retratos que odias están en tu cabeza. Hoy te contamos la verdadera razón por la que crees que te ves mal en las fotos. No es la cámara, es tu mente jugándote chueco.
Cuando nos tomamos una foto, no falta esa persona que le corre a la cámara porque “no es fotogénico”, o peor, que le toman miles de fotos y ninguna le gusta. La realidad es que, si ves las fotos en cuestión con un ojo objetivo, quizá encuentres un par que salieron mal, pero la mayoría están perfectamente normales. Peeero, cuando se trata de nosotros, se voltean los roles y encontramos mil defectos, ¿por qué salimos mal?
La razón más fuerte por la que odias cómo sales en las fotos es tu mente. Tu cerebro está entrenado con lo que te repites a diario, y es normal que tus inseguridades te brinquen más que a los demás. Si todo el tiempo te dices que tus brazos, tu nariz, tus cejas, o lo que sea que no te gusta de ti, es horrible, es natural que al verlo en fotos te brinquen y sientas que te ves mal. Pero pregúntale a un amigo de confianza, alguien que sabes que te diría la verdad. Verás que más veces que no, todo está en tu cabeza.
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Ahora, es verdad que hay una diferencia monumental entre la imagen que captura una cámara y la que estamos acostumbrados a ver en el espejo. Entre la lente, el procesador digital y los filtros de luz, lo que vemos en fotos muchas veces no coincide con cómo creemos ser. Además, los espejos muestran una versión invertida de nuestra cara con la que nos hemos familiarizado. A la hora de vernos en una foto en la que nuestra cara no está invertida, los rasgos asimétricos (que todos tenemos) nos brincan más de lo normal.
La autoestima, como ya dijimos, tiene muuucho que ver. Pero también hay que reconocer que las redes sociales juegan un rol fundamental, sobre todo cuando se mezclan con nuestra autoexigencia. Las redes nos han enseñado a compararnos constantemente con ideales estéticos irreales o perfeccionistas, ignorando que la mayoría de estos son más photoshop que realidad. Además, si ser retratado te da ansiedad, es posible que poses con una falta de naturalidad y una tensión facial que te brinca al ver el resultado. No es que salgas mal, es que no eres tú.
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Si quieres estar en las fotos pero siempre sientes que sales mal, lo mejor que puedes hacer es trabajar en tu autoestima, aprender a aceptarte como eres, y tener bien claro que hay estándares de belleza que has interiorizado que tienes que soltar. También recuerda que si no te cuadra la foto con el espejo, es completamente normal, date chance y disfruta… las fotos son valiosas por el recuerdo, no todo es vanidattt.
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