Salud
Por: Sofía Leviaguirre
Si no estás seguro de que tu lunar pueda ser cáncer, usa la regla ABCDE para averiguarlo. Porque no todas las manchitas son el enemigo.
Todos entramos en pánico cuando nos aparecen manchitas de la nada, pero, en realidad ¿cómo saber si tu lunar puede ser cáncer? El secreto está en la regla del ABCDE.
La mayoría de los lunares son inofensivos, pero siempre que notamos cambios en la piel vale la pena prestar atención. Aprender a reconocer cuándo tu lunar puede ser cáncer es la clave para atenderlo antes de que se convierta en un problema mayor.
La American Academy of Dermatology usa la regla ABCDE como una herramienta para identificar señales que pueden ser sospechosas. Funciona así:
Imagina que divides el lunar por la mitad. Si una mitad no se parece a la otra, es una señal de que conviene revisarlo con el doctor. Un lunar común casi siempre tiene una forma relativamente simétrica, mientras que un melanoma puede tener una forma irregular o asimétrica.
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Fíjate bien en el contorno. ¿Es irregular, dentado, borroso o parece que el pigmento se extiende hacia la piel de alrededor? Un borde que no está claramente definido puede ser una señal de alerta.
Un lunar puede tener diferentes tonos, peeero un cambio drástico o una combinación rara de colores siempre prende focos rojos. mHay que poner extra atención cuando aparecen varios colores dentro del mismo puntito. Si ves diferentes cafés o negros, o zonas blancas, rojas o azules, tu lunar puede ser cáncer.
Normalmente se considera una señal de alerta si un lunar mide más de 6 milímetros, pero como no vas a sacar la cinta métrica cada vez que te encuentres una nueva manchita, puedes usar la goma de un lápiz para calcular. Si tu lunar es así o más chiquito, no hay tanto peligro. Pero ojo: un melanoma sí puede ser más pequeño. Por eso, el tamaño por sí solo no sirve para decidir si un lunar es bueno o malo.
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Esta es quizá la letra más importante. Si un lunar cambia de tamaño, forma, o color, o empieza a verse diferente al resto, hay que ponerle atención. También es importante visitar al dermatólogo si te empieza a picar, doler, sangrar, o sacar líquido.
No necesitas esperar a que un lunar cumpla las cinco letras de la regla ABCDE. Una sola señal de cambio puede ser suficiente para visitar al doctor.
La idea no es tener miedo, sino conocer tu piel. Tener lunares es normal. De hecho, la mayoría son completamente normales. La idea de revisarlos no es encontrar cáncer en cada manchita, sino detectar cambios que no deberíamos pasar por alto.
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Por: Sofía Leviaguirre