Salud
Por: Sofía Leviaguirre
Muchas veces, tu cuerpo te está avisando, solo no le sabes hacer caso. Estas son las señales de los efectos ocultos del sodio
Aunque la sal tiene mala fama, el sodio es crucial para que nuestro cuerpo funcione. Es fundamental para regular los líquidos y le echa la mano a la presión arterial, cuando lo consumimos moderadamente. El tema es que cuando se nos pasa la mano, nuestro cuerpo también lo registra. Estos son los efectos ocultos del sodio que quieres evitar.
El sodio no solo está en el salero de la mesa. La verdad es que la mayor parte del sodio que consumimos se esconde en alimentos procesados, embutidos, sopas preparadas, salsas, botanas, quesos, panes y comidas pre-hechas.
¿Te ha pasado que después de comer algo muy salado sientes los dedos más apretados o la panza se te pone dura e inflada? Ese es el sodio haciendo que tu cuerpo guarde líquidos extra, y no, no es grasa, es una señal clarita de que hay que bajarle a la sal.
También lee: Señales de que el agua no te está hidratando como crees
Esa sed que no desaparece con nada puede ser otra señal de alerta. Cuando aumenta el sodio en el organismo, se activan mecanismos que hacen que te de sed, porque como la sal hace que retengas agua, tu cuerpo intenta recuperar el equilibrio.
En pequeñas cantidades, el sodio es parte fundamental de regular nuestra persión arterial. El tema es que cuando se nos pasa la mano, la presión arterial se dispara, pero como muchas veces no nos da lata, ignoramos las señales hasta que se convierten en un problema enorme.
Cuando tu consumo de sodio anda por los cielos, los primeros dos órganos en resentirlo son tu corazón y tus riñones. Pero no van a darte lata sino hasta que sea algo grave, por eso, si consumes muchos alimentos salados, hay que estarse midiendo los niveles todo el rato.
También lee: ¿Cuánta azúcar es segura comer en un día? ¡Nomás tantito!
Si además de la sed, la hinchazón, y la presión arterial, tienes dolores de cabeza que aparecen después de comer, lo más probable es que te uuurge bajarle a tu consumo de sodio. Ahora, ojo, porque no tienes que eliminar la sal de tu dieta por completo, pero sí presta atención a los ultraprocesados que consumes.
Cuando comes más sodio del que deberías, tu cuerpo almacena agua para mantener el equilibrio de líquidos. El problema con almacenar agua extra es que te da más sed, te hinchas, y puedes sentir los dedos o los tobillos inflamados. Literal, como un globo de agua a punto de explotar. Y el tema es que sí estás a punto de explotar, porque tus riñones tienen que trabajar el doble para eliminar el exceso de sodio.
La American Heart Association dice que para la mayoría de los adultos la recomendación es no superar los 2,300 miligramos de sodio al día. Peeero, muchas personas se pasan de ese límite casi diario sin darse cuenta.
También lee:
Por: Sofía Leviaguirre