Salud
Por: Sofía Leviaguirre
Con estos biohacks que mejoran tu salud puedes darle borrón y cuenta nueva a tu cuerpo para que alcance su máximo potencial.
Para cuidar tu cuerpo no necesitas nada más que tu cerebro y disciplina. Con estos pequeños hábitos que te ayudan a vivir más o biohacks que mejoran tu salud que le puedes dar reset a tu sistema para estar al 100%.
¿Y si te dijera que pueden hackear su propio cuerpo para sentirte mejor, tener más energía y hasta vivir más años? De eso se trata el biohacking: hacer pequeños cambios estratégicos en lo que comes, cómo duermes, tus hábitos y hasta en el ambiente que los rodea para que tu cuerpo y tu cerebro funcionen a todo lo que dan.
Pasar los primeros 30 minutos del día bajo la luz del sol regula el ritmo circadiano y eleva tu serotonina. O sea, hace que tu cuerpo entre en sintonía con su ritmo natural y te regala un boost de felicidad. Pero cuando llega la noche, la oscuridad total es tu mejor amiga: elimina todas las fuentes de luz del espacio en donde duermes, o duerme con una máscara sobre los ojos para que tu cerebro registre la noche de verdad. Esto ayuda a que el cuerpo se sincronice con su ciclo de sueño natural más rápido.
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¡Aguas con lo que le estás metiendo a su cuerpo! Porque no se trata de vivir a pura lechuga, sino de aprender a comer para que su organismo trabaje a su favor. Bajarle al azúcar refinada, a los ultraprocesados y darle prioridad a los alimentos naturales, la fibra y las grasas saludables puede hacer una gran diferencia en tu energía, digestión y salud metabólica. Y ojo, el ayuno intermitente puede tener beneficios para algunas personas, pero no es para todo el mundo. ¿La clave? Dejar de buscar soluciones mágicas en mil chochos y empezar por lo que pones en tu plato. Porque antes de querer hackear su cuerpo, ¡hay que aprender a alimentarlo!
Un poquito de frío y otro de calor pueden poner a trabajar a tu cuerpo. Resulta que alternar el sauna o el vapor con baños de agua fría es una forma de darle un estímulo a tu organismo. Estos cambios de temperatura pueden favorecer la circulación, ayudar a relajar los músculos y hasta darte ese boost de energía y bienestar que tanto necesitas. Y no crean que es un invento de TikTok: los baños árabes llevan siglos jugando con el contraste entre agua caliente y fría. Eso sí, no se trata de congelarte ni de cocinarte vivo para estar más sano. Empieza poco a poco, porque los cambios extremos de temperatura no son para todo el mundo, especialmente si tienes problemas cardiovasculares.
Ya sabemos que el cortisol es el enemigo número uno de nuestro cuerpo. Por eso, mantenernos en movimiento y aprender a regular el estrés son el biohack más importante. Puedes dominar tus niveles de cortisol practicando respiraciones diafrágmáticas, como el método Wim Hof o el box breathing, que hacen un reboot en tu sistema nervioso. Combinarlos con ejercicios de fuerza y caminatas meditativas te ayuda a lograr el balance para que tu cuerpo y tu mente jueguen a tu favor.
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Por: Sofía Leviaguirre