¿Pooor?
Por: Natalia Gutiérrez
Registra tu línea telefónica en México antes de que tu celular se quedará sin línea en 2026. No te arriesgues.
Si no quieres quedarte mal comunicado, esta información te interesa. A partir de este 2026, es cien por ciento obligatorio que registres tu línea telefónica en México. Y sí, si decides ponerte los moños la consecuencia es simple: tu celular se quedará sin línea.
Esta nueva medida aplica para todas las líneas del país, sin importar la compañía. A la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) no le importa si eres Unefon o Bait, la norma fue aprobada para que las llamadas dejen de ser anónimas y las extorsiones sean cada vez menos.
También lee: ¿Cómo saber si te están espiando el celular? ¿Te salen anuncios de algo que platicaste? ¡Aguas!
El trámite lo tienes que hacer directamente con tu compañía de teléfono, ya sea Telcel, AT&T, etc. Puedes hacerlo de manera presencial u on line dependiendo de las opciones que te de tu compañía.
Además de que por ley, todas las empresas deben de contar con una plataforma de gestión y consulta de líneas telefónicas. En ellas vas a poder recibir ayuda y revisar qué números están a tu nombre para checar que todo esté al cien. Y para que no te agarren en curva: Solo se permitirá un máximo de diez líneas por persona.
El trámite es personal y está ligado directamente con tu identidad. Así que si eres persona física (o sea es tu número personal) vas a necesitar:
Pero si eres personal moral (una empresa u organización), con el RFC es más que suficiente.
También lee: Desenchúfate: así te afecta ver el celular al despertar
El registro oficial arranca este 9 de enero. A partir de ahí, tendrás 120 días hábiles para completar el trámite. En pocas palabras, tienes hasta el 29 de junio de 2026 para hacerlo. Si no lo haces, no te sorprendas si no salen los mensajes que envías por Whatsapp o si solo tienes servicios para hacer llamadas de emergencia.
Así que ya sabes, agenda tu cita y hazlo con tiempo. Porque quedarse sin señal este año, no es opción.
También lee:
Por: Natalia Gutiérrez