El verdadero empoderamiento femenino

¿Igualdad entre hombres y mujeres? aquí está el verdadero valor de ser mujer.

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Cada que llega el Día Internacional de la Mujer, muchas nos preguntamos:

¿Qué es esa conmemoración pro-igualdad? Please, díganme que no somos iguales a los hombres
Es horrible y triste que las mujeres seamos comparadas con los hombres, en primera porque nuestra anatomía y cerebro son diferentes, así como fueron nuestra crianza y habilidades. No entendemos el por qué la necesidad de compararnos o igualarnos, ¿qué no van 90 años de lucha por tener la misma capacidad de votar, de derechos laborales, de levantar la voz, de romper paradigmas culturales? Pero la cruda realidad es que NO podemos igualarnos, porque si lo hacemos perderíamos todas las características que nos definen como mujer (inteligencia, sensibilidad, capacidad de compromiso por la casa, hijos, transporte, trabajo, política, etc.). Es un hecho que la mujer que se quiere a sí misma ha entendido que puede participar en la vida política y económica de sus países.

Así somos y esto es lo que queremos
A las mujeres nos gusta opinar, participar, ocupar el lugar que nos ganemos por ser competentes en cualquier medio, ya sea laboral, artístico, hogareño, deportivo, político, económico, académico, médico, sintiéndonos mujeres, bien tratadas por el hombre, respetadas, ¡no en competencia, sino desde ser competente!

Detengamos la violencia de género ¡ahora!
Alcemos la voz, pongamos límites y ayudemos a quien lo necesita. Cuando una mujer sufre violencia, su empoderamiento será reactivo y vivirá a la defensiva como en un feminismo mal entendido. Y ahí es cuando se pierde la mujer en su rabia y gritará al mundo que odia a los hombres abusadores, por lo que la consecuencia no será constructiva, sino rabiosa, destructiva y reactiva no pro-activa.

La mujer: ¿amenaza del hombre?
Seguimos en un mundo donde no todos los hombres aceptan tener una mujer como jefe, una esposa con un ingreso mayor o a una mujer de altos rangos en la política. Pero, como dice el proverbio chino: “Cuida lo que deseas, se puede convertir en realidad”. Todo empoderamiento conlleva responsabilidades y trabajo duro, nadie “se empodera” solo por sentirse que lo merece.

El hogar también es un trabajo
El trabajo no remunerado no se valora y ese ha sido un gran peso que ha llevado a la mujer a protestar, por el trabajo dentro del hogar y de la educación de los hijos. Lograr el empoderamiento económico requiere un cambio transformador. El hombre también tiene responsabilidades dentro del hogar y con los hijos, y claro que existe, a diario se ven hombres llevando a sus hijos al colegio o haciendo el súper.

Por Dra. Olga Santa María Pombo

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