Amor y parejas
Por: Sofía Leviaguirre
Ya la regaste... ¿y ahora? Acá te decimos qué hacer si arruinaste tu relación... tal vez no todo esté perdido
Equivocarte en una relación no te convierte en una mala persona, pero ignorar el error sí puede destruirlo todo. Cuando reconoces que fallaste, el impulso inmediato suele ser justificarte, minimizar lo ocurrido o intentar que todo vuelva a la normalidad lo más rápido posible. Pero para reparar una relación necesitas responsabilidad, empatía y paciencia. Por eso te traemos estos tips para saber qué hacer si arruinaste tu relación.
Antes de empezar, necesitas reconocer que la regaste. No se trata de culparte y victimizarte, sino de dimensionar el efecto que tuvo tu error en tu pareja. Tal vez mentiste, estuviste ausente o fuiste infiel. Sea cual sea el error, arreglarlo solo se puede si dejas de centrarte en tu incomodidad y empiezas a enfocarte en el dolor que le causaste al otro.
Una disculpa efectiva no incluye peros. Decir “lo siento si te sentiste mal” no es asumir responsabilidad. Es desplazarla. Una disculpa sigue una fórmula clara: “Veo que me equivoque, no era mi intención, lo siento mucho, ¿qué puedo hacer para repararlo?” El minuto en el que te detienes a preguntar qué puedes hacer, reconoces el daño y le das un lugar digno a las emociones de tu pareja.
El psicólogo John Gottman explica que las relaciones no fracasan por el conflicto en sí, sino por la incapacidad de reparar después del conflicto. La reparación es una habilidad emocional que se entrena.
También lee: It’s not the end… 10 razones para perdonar una infidelidad
Después de disculparte, escucha. Deja que tu pareja exprese su enojo, tristeza o decepción sin intentar corregir su versión. Tal vez no estés de acuerdo con todo lo que dice, pero ese momento no es un juicio, es un espacio para validar emociones.
Escuchar implica hacer preguntas abiertas y repetir lo que entendiste: “Lo que escucho es que te sentiste traicionado cuando hice esto”. Hacer eso ayuda a disminuir las fallas en la comunicación y fortalecer la comprensión. No asumas, pregunta.
También lee: ¿Se puede evitar ser infiel? A prueba de tentaciones
Las disculpas sin cambios son ruido y solo empeoran la situación. Si tu error fue falta de atención, debes mostrar presencia constante. Si fue mentir, haz un esfuerzo por ser transparente. La confianza no regresa de la noche a la mañana, te la tienes que ganar demostrando que la mereces.
Aquí es donde muchos fallan, porque quieren volver a como era antes del error en un abrir y cerrar de ojos. Pero la relación necesita tiempo y consistencia para recuperarse. Cada acción congruente suma puntos invisibles.
No puedes exigir que te perdonen. Tampoco puedes ponerle deadlines. La otra persona tiene derecho a procesar a su ritmo. Intentar acelerar ese proceso solo genera más resentimiento. En algunos casos, buscar ayuda profesional puede ser clave. Ir a terapia de pareja puede ayudar a reconstruir incluso las relaciones más dañadas cuando los dos ponen de su parte.
Arreglar una relación no siempre significa que continuará. A veces el aprendizaje llega aunque la relación termine. Lo importante es que asumas tu error con madurez, reconozcas tu falla y aprendas de la situación.
También lee:
Por: Sofía Leviaguirre