Amor y parejas
Por: Aura Medina de Wit
¿Decir la verdad y nada más que la verdad o mejor ponerte un candadito y llevártelo a la tumba?
No hay una respuesta única sobre si las infidelidades deben confesarse, ya que depende de la situación específica y las consecuencias de revelar la puritita verdad…. Hablarlo puede ser necesario para restaurar la confianza, asumir responsabilidad y eliminar la propia culpa. Sin embargo, también puede causar un dolor innecesario y arruinar una relación, especialmente si el acto fue un desliz aislado. Considera el impacto en la pareja, el riesgo de enfermedades o el de ser descubierto para tomar una decisión. Aquí platicamos sobre si deberías confesar una infidelidad o no.
Guardar un secreto de este tamaño para algunas personas puede ser algo muy doloroso, un castigo de vida. Pero también soltárselo a la pareja para acabar con la carga emocional puede significar un rompimiento, o por lo menos una pérdida muy importante de confianza y quizás años de reclamos y castigos. En una infidelidad que no va a repetirse, tal vez no tiene sentido soltarle ese peso a tu pareja. Al final, quien se equivocó es quien debería cargar con ese secreto.
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1. Impacto para la salud emocional de la pareja:
Si al revelar la verdad se puede dañar los sentimientos de la pareja, a veces es mejor guardar silencio.
2. Evita causar dolor innecesario:
Si la infidelidad fue un hecho aislado y no lo volverás a hacer, confesar solo puede causar un daño a la relación.
3. Conciencia vs. relación:
La confesión puede ser motivada por la culpa, pero esto no significa que sea lo mejor para la pareja en sí.
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Si alguien es infiel de manera compulsiva, solo hay dos caminos antes de ponerse a confesar lo que inevitablemente va a repetirse: trabajar en esa adicción a la conquista y al sexo, o aceptar de una vez que una relación monógama no es para ellos y dejar de lastimar a otras personas. En estos casos la confesión no sirve, porque mientras no exista un cambio real, seguirá pasando. Contarlo únicamente tiene sentido cuando hay disposición a asumir las consecuencias y a trabajar en serio para reconstruir la confianza. Y ojo: ese trabajo casi nunca es fácil.
Como última nota, piensa mejor antes de ser infiel, porque sea cual sea la decisión que tomes, confesar o no, siempre habrá consecuencias. De las buenas y de las malas.
AURA MEDINA DE WIT es psicoterapeuta especialista en codependencia y en heridas de infancia. Autora de los libros ¿Amor o codependencia?, Lo que ellos dicen de ellas y Crea el espacio para el amor.
Por: Aura Medina de Wit