Amor y parejas
Por: Sofía Leviaguirre
Estas son las 7 cosas que predicen un divorcio a las que les debes echar el ojo, porque cacharlas a tiempo puede salvar tu relación.
Hay algunas señales que, si aprendes a ver a tiempo, pueden ayudarte a salvar tu relación. Estas son las 7 cosas que predicen un divorcio, ¡presta atención!
No te estamos hablando de una lista para juzgar tu matrimonio ni de una sentencia de muerte definitiva, pero sí de 7 cosas que, cuando aparecen, pueden anunciar que el divorcio está a la vuelta de la esquina. Lo bueno es que si las cachas a tiempo puedes recuperar tu relación.
No es lo mismo estar en desacuerdo que voltear a ver a tu pareja y que te llene de asco, flojera, o lástima. El desprecio puede aparecer como sarcasmo, burlas, insultos, o comentarios que hacen sentir al otro menos. Si te das cuenta de que tu pareja de repente te parece “ugh”, o te sientes todo el tiempo peluseado por tu pareja, puede que estés en uno de los dos extremos de esta dinámica.
Todas las parejas discuten, es completamente normal. Pero hay una graaan diferencia en cómo manejan el conflicto. Cuando las conversaciones difíciles se convierten en ataques, defensividad, críticas, o aplicarse la ley del hielo como castigo, el problema no es la pelea, es el patrón de comportamiento. Así que, si ya ni sabes por qué se pelean, pero siempre se pelean, ojo, porque es una de las cosas que predicen un divorcio que más pasamos por alto.
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Una relación saludable no necesita evitar todas las peleas, pero sí saber repararlas. Pedir disculpas, reconocer el punto del otro, hacer una broma para bajar la tensión, abrazarse o simplemente decir “no quiero que terminemos así” son micro-disculpas que pueden salvar una relación. Cuando desaparecen y cada conflicto deja resentimiento acumulado, la distancia emocional va creciendo a pasos agigantados.
Si en lugar de decir “me molestó que llegaras tarde” empiezan los ataques personales, como “siempre eres irresponsable”, entonces todos los problemas son balas al aire. Alguna tiene que caer, y cuando lo haga, auch. Las críticas constantes en una relación casi siempre predicen el divorcio, porque pueden hacer que uno de los dos deje de sentirse escuchado y comience a protegerse en lugar de comunicarse.
A veces una pareja sigue funcionando perfectamente en lo práctico: paga las cuentas, organiza sus vacaciones, y comparte la casa en armonía, pero ya no hay emoción ni intimidad. Si más que pareja, parecen roomies, ¿realmente quieren seguir casados?
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El llamado stonewalling, o bloqueo emocional, que llega cuando una persona deja de participar en la relación. Si las peleas, las emociones, o los logros compartidos le dan igual, ¡aguas! Es una señal clarita de desprendimiento emocional.
Puede sonar contradictorio, pero en algunas relaciones la indiferencia preocupa más que una discusión. Y es que cuando peleas con tu pareja, en teoría, estás intentando resolver un problema. Pero cuando la energía para eso simplemente ya no está, entonces, ¿quién quiere seguir en la relación? Si la purita idea de hablar con tu pareja te da flojera, quizá el divorcio anda tocando a tu puerta.
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Por: Sofía Leviaguirre