24-08-2026 16:04:09
Moi
¿Por qué sufro si le caigo mal a alguien? No eres monedita de oro…

¿Pooor?

¿Por qué sufro si le caigo mal a alguien? No eres monedita de oro…

Por: Samantha Vazquez

¡Es súper normal! Así funciona tu cerebro, pero tampoco se trata de vivir arrastrando la cobija, ¡pon a trabajar en tu autoestima!

Desde el día que no te eligen para un equipo en la clase de educación física hasta que te dan la noticia de que no quedaste en una vacante que te tenía con mucha ilusión. Sentirnos aceptados y elegidos es una de las necesidades básicas de todas las personas y que nos puede llevar al cielo de los que pertenecen o a la calamidad del grupo de los rechazados. Te explico por qué sufres si le caes mal a alguien.

¿Por qué sufro si le caigo mal a alguien? 

A lo largo de nuestra evolución desarrollamos señales que nos ayudaron a asegurar nuestra supervivencia dentro del grupo. Nuestra naturaleza social existe para crear vínculos y mantenernos dentro de la “manada”. Cuando eres aceptado, todo fluye. Pero cuando te sientes peluseado, aparece una angustia primitiva: el miedo a quedar fuera y desprotegido. Es un reflejo evolutivo que le dice a tu cuerpo que algo no está bien.

Incluso cuando hayas alcanzado una edad en la que ya comienza a valerte gorro cada vez más a quién le caes bien y a quién no, medir nuestro ranking social es algo natural y necesario para sentirnos bien.

Heridas del pasado

La importancia que le das a caerle mal a alguien nace de heridas del pasado o de necesidades no cubiertas en la infancia. Existen quienes que ni se enteran de lo que otros opinan de ellas, y quienes no duermen intentando entender por qué alguien les hace el fuchi.

Durante el crecimiento, distintas experiencias van moldeando miedos y fortalezas. Una de ellas es el rechazo vivido a edades en las que no había herramientas emocionales para procesarlo.

También lee: Frases que delatan tus heridas de la infancia ¡No me toques porque me duele!

Desplazo

En ocasiones ese rechazo no fue intencional ni enorme. Bastó sentirte desplazado tras la llegada de un hermano menor. Otras veces fue un evento más doloroso. En ambos casos, activa preguntas que se repiten por dentro: ¿Por qué no soy suficiente? ¿Qué me falta para que me elijan?

Si esta angustia te acompaña desde hace tiempo y notas que mientes o te adaptas para quedar bien con todos antes que contigo, vale la pena trabajar en tu valía personal. Entender esto cambia la perspectiva:

  • No eres monedita de oro.
  • Caerle mal a alguien también es un filtro.
  • Te ayuda a quedarte con quienes te quieren por quien eres.
  • No estar de acuerdo todo el tiempo también es parte de las relaciones sanas.

Rodearte solo de gente que aplaude todo y piensa igual que tú no necesariamente te hace crecer. Al contrario, achica tu mundo y refuerza viejos miedos.

También lee: Somebody help me! Conoce las heridas de tu niño interior

Tener buena autoestima no es caerle bien a todo mundo. La verdadera confianza es saber que no eres santo de devoción de todos y vivir en paz con eso.

Samantha Vásquez

Es psicóloga clínica egresada de la Universidad Iberoamericana. Terapeuta psicodinámica y maestra en mindfulness. Autora del libro 7 Claves para tu salud mental. Cuenta con 15 años de experiencia en la consulta privada. Imparte conferencias y talleres de salud mental.

También lee:

Por: Samantha Vazquez

¿Qué tan útil fue esta publicación?

¡Haz clic en una estrella para calificarla!

Calificación promedio 0 / 5. Recuento de votos: 0

¡No hay votos hasta ahora! Sé el primero en calificar esta publicación.