Salud
Por: Sofía Leviaguirre
¿Tu pastillero está arruinando tus medicinas? Esto es todo lo que tienes que saber antes de meterla a tu cajita de la semana
Si tomas mil pastillas, guardarlas en una cajita para organizarte puede sonar como una gran idea, pero lo que no sabes es que tu pastillero está arruinando tus medicinas. Hoy te contamos cómo hacer para cuidar tus medicinas sin sacrificar el orden.
Si eres de las personas que cada domingo llena su pastillero para toda la semana, esto te interesa. Y es que hay códigos secretos en los empaques de tus medicinas que te dicen si puedes o no meterlas al pastillero sin apuros.
Cuando compras tus medicinas, normalmente vienen dentro de un blíster. Ese empaque sirve para mucho más que guardar las pastillas. En realidad es parte de las instrucciones. Cada medicamento es empaquetado pensando en que su estabilidad le dure toooda su vida útil. Para lograrlo, hay que protegerlo de tres grandes enemigos: la humedad, la luz, y el oxígeno. El blíster es como una barrera protectora. Por eso, hay medicinas que, al ponerlas en el pastillero, las pones en riesgo sin darte cuenta.
Seguramente has visto que algunas medicinas vienen en empaques transparentes, otros con color y otros completamente plateados. Esto no es solo para que se vea bonito, es porque cada color significa algo diferente. Saberlo te puede ayudar a saber cuáles medicinas puedes poner en el pastillero y cuáles es mejor dejar en su empaque.
Blíster transparente: puedes ver la pastilla a través del plástico y se usa para medicinas a las que la luz y la humedad no las afectan tanto. Esta es la más segura para poner en el pastillero sin preocuparte.
También lee: ¿Hace muchísimo calor? Medicinas que son sensibles al calor
Blíster blanco o naranja: las medicinas que vienen empacadas en plástico blanco o naranja completamente opaco se tienen que cuidar de la luz. Sobre todo, de los rayos UV. Dejarlas bajo el sol o en luz directa puede bajarles la efectividad. Estos los puedes poner en tu pastillero si este es de algún color por el que no pase la luz (o sea, los transparentes con tinte azul, no).
Blíster de aluminio-aluminio: las medicinas que vienen en empaques completamente plateados necesitan el nivel máximo de protección, porque son sensibles a la luz, la humedad y el oxígeno. Estos son los que no deberías sacar del blíster sino hasta que te los vayas a tomar, porque dejarlos al aire libre, aunque sea un pastillero opaco, puede bajarles la efectividad. El único pastillero seguro para estos es uno hermético. Lo que sí puedes hacer es recortar el blíster y guardarlos en tu pastillero aun dentro del empaque de aluminio.
El problema en realidad está en asumir que podemos tratar a todas las medicinas igual, pero si sabes cómo guardarlas propiamente, puedes seguir usando tu pastillero para organizarte. Lo importante es siempre revisar las instrucciones de uso o preguntarle a tu doctor antes de sacar tus medicinas y vaciarlas todas en el pastillero.
Ojo, porque aunque sean pastillas que puedes sacar de su empaque, a veces queremos dividirlas para tomar media dosis, para que quepan en nuestra cajita, o para que sean más fáciles de tragar. Peeero, no todas las tabletas se pueden partir así porque sí. La regla básica es: si tiene una línea marcada a la mitad, fue diseñada para partirse. Pero, si no está marcada esa línea, partirlos puede cambiar por completo lo que le hacen a tu cuerpo.
Las que JAMÁS debes partir por la mitad son las pastillas que tienen recubrimiento, las cápsulas, y las medicinas de liberación prolongada (las que tienen abreviaturas como XR, ER, SR, CR, XL, MR). Si alguna de estas se te rompe, sí o sí tienes que tirarla. Al final, cuidar de tus medicinas es una manera de cuidar de tu salud.
También lee:
Por: Sofía Leviaguirre