Nutrición
Por: Sofía Leviaguirre
¿Estás descongelando mal tu carne? Te contamos lo que nadie te dice de cómo mantener la fresquedad de tus congelados.
¿Estás descongelando mal tu carne? Aunque no lo creas, cómo descongelas la carne puede marcar una graaan diferencia en el sabor, la textura e incluso la seguridad de tus alimentos. De hecho, expertos en charcutería coinciden en que es más importante cómo descongelas la carne que el hecho de haberla congelado.
Existe el mito de que congelar la carne es malo, pero la verdad es que congelar la carne correctamente es una excelente forma de conservar alimentos, ahorrar dinero y tener proteínas disponibles en cualquier momento. El verdadero problema está en lo que viene después. Una mala descongelación puede arruinar incluso el mejor corte.
También lee: Cómo armar una carne asada exitosa
Uno de los fallos más habituales en la cocina es intentar acelerar el proceso. Usar el microondas o sumergir la carne en agua caliente puede parecer práctico, pero en realidad arruina el producto. Estos métodos hacen que la carne pierda sus jugos naturales, afectan su textura y la dejan seca o desigual a la hora de cocinarse.
Además, el cambio brusco de temperatura puede hacer espacio para el crecimiento de bacterias en la superficie, mientras el interior sigue congelado. O sea que comprometes el sabor y la seguridad alimentaria.
La mejor manera de descongelar carne es hacerlo leeento en el refrigerador. Sí, eso quiere decir que hay que planear con anticipación y ser más pacientes, pero el resultado vale la pena.
Lo ideal es sacar la carne del congelador al menos 24 horas antes de cocinarla y dejarla en la parte baja del refrigerador. Este proceso permite que la descongelación sea uniforme, conservando la estructura de las fibras y los jugos naturales. Este método aplica para todo tipo de carne: res, pollo, cerdo, pavo o incluso opciones menos comunes como conejo o cordero.
También lee: 5 cosas que JAMÁS deberías recalentar en el microondas
Aunque casi todos salan la carne justo antes de cocinarla, los expertos recomiendan dejar reposar la carne una vez descongelada y añadir la sal aproximadamente una hora antes de cocinarla. La sal interactúa con los jugos internos de la carne. Si se añade demasiado pronto, puede hacer que pierda humedad. En cambio, si se incorpora con buen tiempo, permite que los tejidos absorban mejor el sabor sin comprometer la jugosidad.
Aunque vivimos con prisa, tomarte el tiempo para descongelar bien la carne puede cambiar por completo el resultado de lo que cocinas.
También lee:
Por: Sofía Leviaguirre