Salud mental
Por: Natalia Fiesco
Hay cosas que guardas por miedo, aunque no te des cuenta. Y es que hasta los objetos más pequeños dicen mucho sobre ti.
Aunque no lo creas, las cosas que guardas por miedo dicen más de ti de lo que crees. Y si ya nos ponemos muy deep, es más que desorden y falta de tiempo. Muchas veces lo que decides guardar, tiene que ver con las emociones que no te atreves a ver ni siquiera a ver. Porque sí, tu casa habla antes de que digas una palabra…
Si eres de esos que guardan tickets, recibos o hasta la boleta de tu crío que salió hace diez años de la primaria “por si acaso”, probablemente más que ser una persona ordenada, te esté ganando la ansiedad de querer controlar todo. De alguna manera tu cabeza piensa que tener ese papel, es una manera de protegerte de que algo malo te pase. Cuando acumulas y acumulas papeles, ahí es cuando estás dejando que el miedo ansiedad mande.
Por muy triste que suene, ese pantalón que no te cierra, ya no solo es ropa. Suena crudo, pero es una versión tuya que no existe más. Guardarlo es una pequeña manera de castigarte, porque te recuerda quién eras y no aceptas quien eres hoy. Y no, no es nostalgia, es miedo y apego.
Te puede interesar: ¿Cómo saber que tirar de tu casa? ¿De verdad lo vas a usar? Checa esta guía
Los tienes ahí sin usarlos y no los tiras porque “te los dieron con cariño”. Lo que no alcanzas a ver es que estás guardando culpa y te cuesta poner límites, incluso aun con objetos. Quieras o no es miedo a lastimar a la persona que te lo doy, aunque ella ni se entere.
Guardas cajas, cables e incluso cosas que ni siquiera recuerdas para qué sirven. Porque muy en el fondo piensas que si lo sueltas, ya no podrás conseguirlo otra vez. Eso es inseguridad, porque no confías en tu capacidad de resolver. Y te da miedo tener que esforzarte de nuevo para conseguirlo.
Compraste ese libro porque “deberías leerlo”. Pero ahí sigue, intacto y envuelto. No es interés, es una idea de quién quieres ser o de lo que crees que debería interesarte.
También lee: Hábitos de limpieza japoneses que te ayudarán a vivir feliz
Que si la guitarra, que si los pinceles, que si las pesas. No los usas pero tampoco las sueltas. Ahí hay un duelo, porque es una etapa que no cerraste como te hubiera gustado. Sigues aferrado a lo que realmente ya no llama tu atención.
Fotos, cartas, regalos, lo que sea que te haya dado tu ex amorsss. Y por más que quieras justificarlo diciendo que lo guardas por “amor”, no lo es. Realmente te da miedo cerrar ciclos y soltar lo que ya fue.
También lee: ¿Cómo hacer una limpieza energética según tu signo? ¿Sientes el caos?
Esa vajilla súper bonita que compraste hace años, y solo la sacas cuando hay reunión en tu casa, es otra de esas cosas que guardas por miedo. Todo porque inconscientemente crees que es mejor guardarlas para alguien más. Pero la verdadera pregunta aquí es, ¿por qué te da miedo usar algo que compraste para ti?
Acumular cada productito que te regalen puede parecer nada, pero en realidad dice algo mucho más profundo: “tengo miedo de no tener lo suficiente”. Ahí es cuando cada nuevo producto que guardas se convierte en el alimento que le das a ese miedo para que siga existiendo.
Seamos honestos, si no lo arreglaste en seis meses, no lo vas a hacer ahora. Porque seis meses no hablan de falta de tiempo, hablan de falta de interés.
También lee:
Por: Natalia Fiesco