Cosas que arruinan tu relación

Si tu relación tiene estos ingredientes, podrías pronosticar tu divorcio desde ya.

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Se puede pronosticar el divorcio y el rompimiento cuando en la vida de pareja se usan los siguientes ingredientes:

Crítica
Consiste en utilizar palabras negativas sobre el carácter y personalidad de otra persona: enjuicia, culpa y difama al otro. Ej. ¿Por qué eres tan sucia que no limpiaste la cocina?

  • Contra la crítica, la auténtica queja. Que permite externar de manera asertiva lo que nos lastima, las propias necesidades y cómo nos serviría que nos trataran.

Tu baja autoestima está dañando tu relación

Desprecio
Cualquier afirmación que me pone en un lugar de superioridad en relación a otro, busca rebajar al otro: sarcasmo, escepticismo, insultos, gestos, burla y humor hostil, corregir la gramática, gestos de la cara. Es el ingrediente más agresivo porque contiene amenazas y provocaciones desde un lugar de superioridad. Ej. Sí llegue tarde ¿qué?, ¿vas a denunciarme?

  • Contra el desprecio, la admiración al otro. Vernos como iguales, y no desde una actitud de superioridad, y así “no ver para abajo” sino con genuina curiosidad a la otra persona.

Actitud defensiva
Ante la crítica y el desprecio te defiendes: “el problema eres tú, no yo”. Cuando no me siento aceptado, no asumo la responsabilidad de nada, ni siquiera cuestiono mi parte, todo se lo regreso al otro: me defiendo. Ej. No hice la tarea porque no me avisaste. Con la actitud defensiva nadie gana ya que los miembros de la familia se afianzan en su posición rígida.

  • Contra la actitud defensiva, asumir responsabilidad. Mirar que parte del desencuentro o del conflicto tiene que ver con mi actitud, mi creencia, mi conducta y hacerme cargo de qué y cómo actuar.

Actitud evasiva.
Alguien se distancia y actúa como si no le importara lo que el otro dice. Cuando conversamos damos signos corporales que dan señales de que estamos escuchando. La actitud evasiva muestra un cuerpo cerrado, no hay señales faciales, hay miradas de reojo, etc. Hablar con alguien evitador acrecienta el círculo vicioso logrando que el otro ataque más, hostigue más, demande más; el otro en respuesta, además de evadirse se retire físicamente.

  • Contra la actitud evasiva, aprender a calmarse para no retirarse. El estrés nos supera y nos lleva a aislarnos, a no escuchar, con el fin de no experimentar malestar. Tranquilizarnos y poder retomar una conversación es esencial.

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