Lookcionario: aprende todo sobre los calcetines

Lo que hay entre el zapato y el pantalón sí importa. Aprende todo de calcetines para que no la riegues y hasta te diviertas un poquito

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Los calcetines no son un accesorio, SON UNA NECESIDAD. Si nunca se te había ocurrido que el color de los calcetines debe combinar con el de tu pantalón o si te sigues poniendo el horrendo calcetín blanco, pon atención a esta guía. Antes de irte de compras para resurtirte porque los tuyos están llenos de hoyos y aguados, aprende a cuidarlos, cómo se doblan, cómo se lavan, qué colores necesitas y cómo ser un poco más atrevido al combinarlos.

 

Reglas básicas

Para acomodarlos y tenerlos a la mano, divídelos por tamaño y color en lugar de tenerlos todos revueltos.

Los calcetines NUNCA se ponen con chanclas.

Los calcetines blancos son inmundos.

Deben ser congruentes con el grado de formalidad de tu look.

Nunca es suficiente: el número de pares de calcetines tiene que ser de verdad ilimitado porque los usas para todo y a cada rato se quedan sin par.

Grados de elegancia

Un calcetín casual se distingue por la altura (corto es mejor) y el color (neutro). Un calcetín formal se distingue por la calidad de la tela, está hecho 100% de algodón, lana o cashmere; va hasta la rodilla para que nunca jamás se asome la pierna y generalmente es de tonos oscuros y patrones sencillos.

Material y cuidados

Hay tres materiales: algodón, lana y cashmere. El primero es para el verano porque no te sudan tanto los pies, además es el más aguantador: pasa la prueba de la lavadora. La lana es para el invierno, ni en broma los metas a la secadora. El cashmere es lo mejor y lo más caro; estos sí hay que tratarlos con amor, lavarlos a mano con shampoo y acondicionador, con agua fría y jamás exprimirlos, sécalos extendidos.

Uno para cada cosa

Cortos, para el deporte

Son perfectos para los tenis. Están hechos de lana y nylon, así que absorben el sudor y protegen el arco de tu pie del impacto del ejercicio.

Medianos, para el diario

Todo hombre debe tenerlos. Van arriba del tobillo y debajo de la rodilla. El material varía según la marca, pero los de algodón son buena opción.

Largos, de catrín

Son de dandy, de varón refinado siempre con traje que, en un descuido, no quiere flashear su pantorrilla.

Colores básicos

A la hora de escoger el color del calcetín todo depende de a dónde vas. O sea, si la cosa es muuuy formal, no te pongas unos chillantes. Pero si no es pa’ tanto, experimenta y ponte creativo. Los colores neutros son el tiro seguro, elegantes por excelencia. Aquí los básicos.

Combina colores como un pro

* El punto de referencia para elegir el color del calcetín es el pantalón y no el zapato.

* Puedes elegir el color del calcetín según el color de la corbata para conseguir armonía en todo el outfit.

* Si estás en mood juguetón, aprovecha para usar calcetines de colores llamativos.

* El color de tus calcetines puede combinarse con alguno de los tonos de tu camisa o pañuelo.

Ojo:

Todo mundo cree que el calcetín negro no tiene falla, pero sí, no se te ocurra usarlos con un pantalón claro. Se ve naquísimo y NO COMBINA. Si tu look de diario son jeans, este es el color que más necesitas tener; lo bueno es que también jalan con tu traje de godín.

Si tienes más de 10 años, no uses calcetines blancos a menos de que sea para hacer deporte.

Dile que sí a los patrones

Si ya dominaste lo de los colores básicos puedes pasar al siguiente nivel: usar calcetines con patrones divertidos. Nomás no abuses.

Así sí

* No importa la forma del patrón sino los colores que en él se combinen.

* Al menos un color del estampado del calcetín debe combinar con el color del pantalón.

* Si eres muy atrevido, puedes usar pantalón de rayas grises con calcetines de puntos grises, ahí lo que unifica es el color, no el patrón.

* Elige el tipo de patrón tomando como referencia el de la corbata. Si es de rayas que tengan el mismo grosor.

 

Rombos: es el más clásico y elegante. Puedes complementar el look con un pañuelo del color de uno de los rombos.

Rayados: puedes usarlos con traje azul o jeans. Mientras más delgadas, más formales y tú, más catrín.

Puntitos: son un poco menos formales que los rombos, pero igual puedes usarlos con un traje oscuro si el resto del look es muy serio.

Con la figurita: es para hipsters, creativos, pachecos. Se ponen con traje si quieres que la gente hable de ellos o se acuerde de ti.

Diferentes patrones: No es tan volado como el de hot dogs pero le da ondita a tu look, nomás bájale dos rayas a la corbata y a otros accesorios.

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