Lo último en tecnología para retrasar los signos del envejecimiento facial

Te compartimos las siete mejores técnicas de rejuvenecimiento facial

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Aunque ya hemos dicho que hay mil formas de prevenir los signos de la edad, llega un momento en la vida en que, por más que nos hayamos cuidado, estos signos empiezan a ser visibles en nuestra piel y estructura facial. La presencia de arrugas, líneas de expresión, flacidez, manchas y cambios en la textura empiezan a preocupar tanto a mujeres como hombres. Y como cada vez vivimos más y con una mayor calidad de vida, queremos vernos bien el mayor tiempo posible.

Por esta razón la dermatología estética no deja de avanzar, para estar a la vanguardia y poder ofrecer lo último en tecnología que retrase los signos de envejecimiento facial.

1. Sistema de micropunciones eléctrico
Esta terapia se enfoca en la inducción de colágeno a través de la punción en la piel con múltiples agujas milimétricas, estimulando así a cicatrizar estas “heridas” microscópicas. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo que promete rejuvenecer la piel, mejorando la textura, disminuyendo la apariencia de las cicatrices y manchas insertando sustancias despigmentantes a través de estas micropunciones dejando mejores resultados.
Frecuencia: 3 a 4 sesiones mensuales

2. Toxina botulínica
Llamada comúnmente Botox, es utilizada en la medicina estética para disminuir o eliminar las líneas de expresión. Muchas personas creen que es una sustancia de relleno, pero en realidad actúa relajando los músculos de la cara, lo que disminuye las arrugas. Esto se logra bloqueando temporalmente una sustancia llamada acetilcolina, que es necesaria para la contracción del músculo; de esta manera se obtiene un rostro más fresco y joven. La aplicación de toxina botulínica rara vez produce efectos adversos, pero es muy importante que este tratamiento lo aplique un especialista conocedor de la anatomía facial para no queda paralizado.
Frecuencia: cada 4 meses

3. Rellenos de ácido hialurónico
Con el paso del tiempo se va perdiendo tejido graso y hay reabsorción ósea en le contorno facial, lo que genera flacidez. Los rellenos de ácido hialurónico nos ayudan a reposicionar las estructuras de la cara para recuperar el volumen perdido y dar hidratación a la piel. El ácido hialurónico es una sustancia producida naturalmente por el organismo, por lo que tiene un alto perfil de seguridad y sirve para: mejorar la estructura facial, perfilar la nariz, atenuar las ojeras, dar volumen a los labios, proyectar el mentón, remodelar el lóbulo auricular, rejuvenecer las manos, bioestimular codos y rodillas, tratar cicatrices de acné e hidratar la cara.
Frecuencia: la duración del producto varia de uno a tres años, como el envejecimietno es un proceso dinámico por lo que no es necesario aplicar productos permanentes.

4. Láser Fraccionado (Erbium, CO2)
Aquí se utiliza aparatología que, con la emisión de un rayo láser ablativo, dividido en varios haces, penetra la piel y generan un daño controlado que da lugar a un proceso de regeneración natural. Esto pasa porque se calienta el agua presente en las células hasta llegar a su punto de ebullición y el resultado es una piel nueva con mejor textura, disminución notable de las manchas en la piel y de las arrugas finas de expresión.
Frecuencia: 3 a 4 sesiones al año para disminuir cicatrices

5. Hilos tensores 
Este tratamiento consiste en la aplicación de hilos de ácido poliláctico usando una aguja larga que penetra hasta la dermis. El hilo puede tener espículas o conos que producen una tensión inmediata en la piel, además de que la herida producida, al intentar cicatrizar, estimula la formación de colágeno alrededor del hilo produciendo un efecto estimulante a largo plazo. El resultado es un efecto de lifting inmediato, con un proceso de bioestimulación secundario gracias al compuesto del hilo. Este procedimiento puede generar mínimas heridas que tardan en desaparecer aproximadamente cuatro días.
Frecuencia: la piel absorbe los hilos a los seis meses, más o menos, pero los efectos pueden durar hasta dos años.

6. Ultrasonido focalizado (Ultherapy)
Es un procedimiento que utiliza la tecnología del ultrasonido con el objetivo de penetrar a las capas más profundas de la piel y generar un tensado de las estructuras musculares a diferentes niveles induciendo colágeno. El resultado es un lifting facial sin cirugía que, sin tiempo de recuperación, presenta una disminución notable de la flacidez en la piel y el cuello, con un aspecto de tensado de la misma. Este procedimiento requiere la valoración previa de un dermatólogo para evaluar si el paciente es candidato.
Frecuencia: Cada seis meses o hasta un año, dependiendo de la calidad de la piel.

7. Microagujas de radiofrecuencia
Este tratamiento mínimamente invasivo regenera el colágeno perdido con el paso de los años y se logra un remodelado de la piel desde la primera sesión. Esta tecnología cuenta con 25 microagujas estériles cubiertas con oro, que alcanzan una profundidad de hasta 5mm y entregan de forma segura y efectiva la energía en las capas más profundas de la dermis, alcanzando una temperatura de 70ºC, sin riesgos de quemaduras ni hiperpigmentación. Es ideal para rejuvenecimiento, combatir flacidez, cicatrices de acné e incluso estrías.
Frecuencia: 3 a 5 sesiones para mejores resultados

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