Heridas maternas que están arruinando tu vida y no sabías

¿Cuál es la herida materna? ¿existen diferentes tipos? ¿hay manera de sanarlas? Encuentra aquí las respuestas.

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¿No sabes qué rayos es la “herida materna”? no te preocupes, llegaste al lugar correcto. Te vamos a explicar que es… toma asiento porque está súper fuerte y ojo, puede estar afectando tu vida más de lo que crees.

Heridas maternas que están arruinando tu vida y no sabías

De acuerdo con la Psicoterapeuta Aura Medina, autora del libro, Sanando la herida materna; la herida materna es una especie de huella que nos deja nuestra madre, principalmente a sus hijas. ¿Por qué la madre? porque es el primer contacto, es la primera forma, sobre todo de las niñas, de vernos reflejadas y saber quiénes somos.

Esa herida es la serie de ideas, condicionamientos o limitantes que, sin darnos cuenta y de manera inconsciente, absorbemos desde niñas.

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Ojo, esto no significa que nuestras mamás hayan sido malas, si no que sin darse cuenta actúan desde cómo creen qué es la vida, cómo son las relaciones, cómo debe comportarse la niña, etc.

¡Qué trauma! Por eso por más que intentemos que no se repita la historia con nuestras hijas, al no ser consiente del origen del trauma, es casi imposible cambiar estos patrones que aprendimos.

¿Y cómo sé si tengo esta herida materna?

Esta herida suele presentarse de las siguientes maneras:

  • No ser tú en tu totalidad para no lastimar a otros, sobre todo a la madre.
  • Tener una alta tolerancia al trato abusivo de los demás.
  • Cuidar emocionalmente a los demás.
  • Competir compulsivamente con otras mujeres.
  • Autosabotaje.
  • Ser muy rígida y dominante.
  • Condiciones como desórdenes alimenticios, depresión y adicciones.

¿A qué costo?

El costo de no sanar la herida materna es vivir tu vida indefinidamente con:

  • Una sensación vaga y persistente de “hay algo malo conmigo”.
  • No vivir tu potencial por miedo al fracaso o a la desaprobación.
  • Tener límites débiles y un sentido poco claro de quién eres.
  •  No sentirte capaz ni merecedora de crear esa vida que anhelas.
  • No sentirte segura para tomar tu espacio y hablar de tu verdad.
  • Acomodar tu vida para no crear problemas.
  • Autosabotearte cuando te acercas al resultado deseado.
  • Inconscientemente vivir esperando el permiso o la aprobación de mamá para reclamar tu propia vida.

Hay que dejar bien claro que aunque esto lo heredamos de la madre, no es culpa de ella, es una herida pasada de generación en generación. Si decides adentrarte e indagar para sanar tu historia con tu madre, puedes hacerlo desde el amor y no buscando culpables y verdugos.

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