Todo lo que debes saber sobre la sangre

Hay muchos mitos alrededor de este elemento que conforma aproximadamente el 8% de nuestro peso corporal. Checa aquí qué tipo de sangre eres y hasta de qué se enferma

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Por: Margarita Contreras Serratos

Primero que nada, ¿para qué sirve la sangre?

Distribuye oxígeno y nutrientes vitales para las actividades celulares del metabolismo (tiene la capacidad de entrar a todos los órganos del cuerpo).

Transporta sustancias de desecho orgánico a hígado y riñones para que las eliminemos.

Interviene en los procesos de defensa del organismo, aportando leucocitos a las zonas infectadas.

*Es roja por un pigmento llamado hemoglobina, contenido en los eritrocitos.

¿Qué tipo de sangre eres?

El tipo de sangre nos lo heredan nuestros papá o mamá y se basa en los marcadores o antígenos presentes en los eritrocitos, así como en el factor Rhesus (Rh), una proteína que está en la membrana (si tu sangre la tiene, eres Rh positivo).

  • Grupo A: con antígenos A en las células rojas y anticuerpo anti-B en el plasma. No tienes anticuerpos contra los marcadores A, pero tienes anticuerpos contra la sangre del grupo B.
  • Grupo B: con antígenos B en las células rojas y anticuerpos anti-A en el plasma. Tienes anticuerpos contra las células de la sangre A.
  • GrupoA AB: con antígenos A y B en las células rojas y sin los anticuerpos anti-A ni anti B en el plasma.
  • Grupo O: sin antígenos A ni B en las células rojas y con los anticuerpos anti-A y anti-B en el plasma. ¡Tienes anticuerpos contra todos! Por eso se considera donador universal.


    ¿De qué se enferma la sangre? 

    ANEMIA: deficiencia de glóbulos rojos. Tiene muchas causas: falta de vitaminas y minerales (como el hierro), sangrados o falta de producción por enfermedades de la médula ósea (donde se produce la sangre). Síntomas: cansancio recurrente, palidez, falta de aire, tumoraciones o ganglios crecidos, fiebre, pérdida de peso, sangrados anormales, infecciones frecuentes.

    LEUCEMIA: “cáncer” de glóbulos blancos. Los leucocitos anormales reemplazan las células sanguíneas sanas y dificultan que la sangre cumpla su función. Hay de diferentes tipos. Síntomas: todos los de la anemia, agrandamiento del hígado o del bazo, pequeñas manchas rojas en la piel, sudoración excesiva, sobre todo por la noche, y dolor o sensibilidad en los huesos.

    HEMOFILIA: es poco común, pero a quienes la tienen les faltan factores de coagulación, que son proteínas necesarias para cuando hay una hemorragia, o los tienen en baja cantidad. Síntomas: sangrado excesivo y aparición fácil de moretones.

    INMUNODEFICIENCIAS: atacan el sistema inmunitario, debilitándolo y haciéndolo susceptible a infecciones, que hasta pueden poner en peligro la vida.

    A que no sabías…

  • Un recién nacido tiene casi una taza de sangre en su cuerpo
  • Una persona sana tiene un volumen sanguíneo de aproximadamente 7-8% de su peso corporal
  • ¿Un bebé? Cuando te embarazas, en la sangre se eleva una hormona circulante que se va incrementando, por eso también puedes saber cuánto tiempo llevas de gestación
  • Un solo estudio de sangre no puede dar todos los diagnósticos, porque cada análisis busca una sustancia particular; por ejemplo, los niveles de bilirrubina ven si hay un problema en el hígado, pero no sirven para saber si tienes tuberculosis

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