Salud
Por: Sofía Leviaguirre
Entre tantos remedios y tendencias, seguro ya no sabes ni qué tomar. Por eso, hoy te contamos que tomar en la mañana, ¿agua fría o caliente?
Que si agua fría para despertar, que si agua caliente con limón para quemar grasa, que si esto o aquello. Pero, la verdad, ¿qué debes tomar en la mañana, agua fría o caliente? Aquí te explicamos qué pasa cuando tomas agua fría o caliente en ayunas, sus beneficios reales y cómo elegir la mejor opción para ti.
Después de 6 a 8 horas de sueño, tu cuerpo está ligeramente deshidratado y tomar agua al despertar ayuda a reactivar el metabolismo, mejorar la circulación y la digestión, y estimular el funcionamiento cerebral. Pero, la temperatura del agua influye en cómo se activan estos procesos.
Si eres de las personas que despiertan con cero energía, el agua fría puede convertirse en tu mejor amiga. Si tomas agua fría en la mañana, te despierta más rápido. El frío estimula el sistema nervioso y aumenta el estado de alerta. Además, tu da un ligero boost metabólico porque tu cuerpo gasta energía para equilibrar la temperatura. También ejora la circulación y ayuda a refrescarte, ideal si vives en zonas calurosas. Úsala estratégicamente. Si entrenas por la mañana, si te cuesta trabajo despertar o sientes que necesitas un “shot” de energía sin café, el agua fría es tu mejor opción.
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El agua caliente (o tibia) equilibra tu sistema. Tomarla en la mañana puede ayudar a estimular la digestión de forma suave, disminuir la sensación de hinchazón en el abdomen, relajar el cuerpo (ideal si no descansaste del todo) y favorecer la hidratación gradual, porque se absorbe de forma más lenta. Tómala cuando despiertas con el estómago inflamado, si tienes digestión lenta, o en épocas de estrés o ansiedad para maximizar sus beneficios.
La cruda verdad es que ninguna hace milagros, pero, el agua fría puede aumentar ligeramente el gasto calórico, aunque la diferencia es mínima. Lo que realmente importa es el hábito de hidratarte y cómo lo integras en tu rutina. Ahora, el agua fría sí puede ayudarte a activarte y moverte más y el agua caliente puede mejorar la digestión y reducir la inflamación. O sea que ambas suman, y acompañadas de buena dieta y ejercicio, te pueden dar un boost.
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No tienes que elegir solo una. De hecho, puedes aprovechar lo mejor de ambas según el momento:
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Por: Sofía Leviaguirre