Prepárate para enfrentar las enfermedades más comunes de la vejez

Seguro crees que al cumplir 60 te conviertes en un viejito traqueteado. ¡No tiene que ser así, la vejez depende de cada quién!

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Hay muchos padecimientos que pueden llegar mucho antes de la vejez y que con el tiempo se van agravando (hipertensión, diabetes, problemas cardiovasculares y pulmonares, hipotiroidismo, trastornos cognitivos), pero hay otros que sí vienen solamente con la edad. Conócelos para que puedas prevenirlos:

Sarcopenia: es la pérdida de masa muscular y fuerza. Con la edad, bajan las hormonas anabolizantes (estrógeno, testosterona, dehidroepiandrosterona, hormona del crecimiento, insulina) y la vitamina D, que son indispensables para generar y mantener masa muscular.
Para que sea más leve: lo primero es activarte. Se ha comprobado científicamente que una persona puede recuperar el músculo a cualquier edad con 30 minutos de caminata, nado o bici fija. También éntrale duro a los aminoácidos (los encuentras en semillas , coco, papaya, pescado, aceitunas, tomate, manzana, zanahorias y vegetales de hoja verde).

Osteoporosis: la densidad ósea también reduce con la edad, pero solo se convierte en osteoporosis cuando la producción de hueso nuevo es más lenta que la eliminación del viejo y aumenta la posibilidad de fracturas. Al principio no presenta síntomas, pero ya avanzada puedes tener dolor de espalda (por fractura o colapso de vértebras), pérdida de estatura y postura encorvada.
Para que sea más leve: puedes prevenirla haciéndote densitometrías óseas constantes, tomando suplementos de calcio (1.2g al día después de los 50) y consumiendo lácteos, vegetales de hojas verdes oscuras, salmón o sardinas, soya y naranja.

Artrosis: principal causa de discapacidad en adultos mayores. Se caracteriza por el desgaste de las articulaciones, cambios óseos, rotura de cartílago, deterioro de los tendones y ligamentos, y distintos grados de inflamación en el revestimiento articular.
Para que sea más leve: controla tu peso para no aumentar la presión sobre las articulaciones; si tienes mala postura, hay que modificarla y hacer ejercicio de bajo impacto como natación.

Sordera: es muy común porque el funcionamiento del oído interno y del nervio auditivo se va deteriorando naturalmente, pero también se puede afectar cuando las personas se exponen mucho tiempo a sonidos muy fuertes, han sufrido algún traumatismo craneal o por ciertos medicamentos que son tóxicos para las células del oído.
Para que sea más leve: no tiene “cura”, así que es mejor prevenirla, identificando si estás expuesto a ruidos de manera constante y evitarlos (si escuchas música a todo volumen y no puedes vivir sin audífonos, ponte una bolita de algodón dentro). Si tienes problemas de hipertensión o diabetes, tienes más posibilidades de sufrirla.

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