El secreto para agarrar el hábito del ejercicio

No es fácil y menos si nunca has tenido el hábito, pero hay un atajo que te puede ayudar a lograrlo. Eso sí, no será antes del día que realmente te decidas

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¿Naces o te haces?
Sin duda te haces. Yo he visto gente convertirse en deportistas, con historias increíbles y viceversa, gente que nace en cunas de papás deportistas y que de plano no les interesa. Así que te haces y cien por ciento todos tenemos esa posibilidad. Cuando la gente lo hace pensando en lograr ciertas cosas rapidísimo, como bajar mucho de peso o marcarse, se pueden desesperar, pero hay partes del bienestar que se ven desde el día uno, como los cambios en tu estado de ánimo y cómo duermes.

Mi mente se niega
Es importante ubicar cuál es tu bloqueo innato (porque el 99% de las veces lo es) y darte cuenta de que la verdad no hay ningún impedimento real. Si de plano no te puedes arrastrar, busca un reto pequeño o uno de los intensivos y dite a ti mismo que no es que te vayas a volver ultra fit, sino que solo vas a cumplir ese reto y ya. Si no te enganchas, date un tiempo y busca otro reto.

Sin engaños
Si decides que solo puedes hacer 20 minutos al día, pues mínimo no te engañes del todo. Depende de tu condición física, pero hagas lo que hagas, tiene que ser algo que aumente tu ritmo cardiaco. No menos.

A que no sabías…
Sabemos que el ejercicio nos hace todo el bien del mundo, pero hay beneficios no tan conocidos, como el hecho de que tu hora de ejercicio influye en todas tus demás horas del día, te mete en rutina e influye en las decisiones que tomas para tu cuerpo. también puede ser la única hora del día en la que sueltes el celular, porque aunque por ahí veas tu clase u oigas música, no estás realmente conectado o scrolleando como loco.

El ejercicio también genera sentido de comunidad y pertenencia. Te vuelves parte de algo más y pasas este tiempo con gente que está viviendo lo mismo que tú. Y yo creo que la más importante es la autoestima, porque ir viendo que sí puedes, que vas mejorando, que vas viendo resultados en tu bienestar, eso te empodera como ninguna otra cosa.

De día o de noche
En pocas palabras, tengo esta teoría del círculo virtuoso. Todos tenemos uno e implica comer bien, hacer ejercicio, dormir bien, bajar estrés, liberarte de gente tóxica y todo lo que te dé bienestar. Entonces, realmente no importa en qué punto del día, el chiste es que lo completes.

El secreto, en todo, es la constancia; necesitas buscar algo en lo que puedas ser constante

Vaaaas
Muchas veces perdemos tiempo en pensar qué ejercicio nos gusta, qué ropa vamos a usar y qué playlist vamos a escuchar y mi consejo es: NO LO PIENSES MUCHO y empieza por donde puedas. Siempre hay cosas que te gusten más que otras, pero ya irás viendo, solo empieza.

Triángulo virtuoso
No hay un solo camino para el bienestar, pero estos son los tres pilares para acercarte y vivirlo todos los días.

  • Calidad: no importa tu régimen y no solo es la alimentación (que entre más consumas lo que crezca del suelo, mejor), aquí es fijarte en tu consumo en general: lo que ves, lo que escuchas, lo que hueles, lo que sientes, hasta la gente de la que te rodeas.
  • Conciencia: para tener una conciencia práctica, hay que estar presentes en lo que estamos haciendo, comiendo y viendo. Solo así te vas a dar cuenta de qué te cae bien o mal, qué te hace feliz y qué te funciona. Si estás haciendo abdominales, concéntrate en tu abdomen y no pienses en tus pendientes. Hace TODA la diferencia.
  • Equilibrio: ya se la saben. Los extremos no funcionan y el equilibrio es lo que te saca de ellos y te da paz. Varíale, date permisos y relájate. Si un día te vas a comer una pizza con tus amigas, come feliz y disfrútala mucho.

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