IFP
Por: Alejandra Guzmán
De rubio, platinado, negro potente, rojo, rosita y hasta azul, el color que quieras ponerte necesita un cuidado para que el pelo no parezca estropajo.
El pelo es probablemente una de las cosas que más cuidamos como mujeres, y hombres también. Nos gusta suave, pero abundante, y ¿por qué no?, largo. Ah, pero se nos ocurre pintarlo y entonces esto ya no es tan fácil de lograr. Lo queremos güero de un día a otro y, si nos aburrimos, deseamos regresar al “color natural”. Existen diferentes tipos de tintes, pero el que uses va a depender de lo que busques en ese cambio de look, unos dañan más que otros, sin embargo es seguro que con todos debes tener cuidado para mantenerlo y para no terminar con pelos de estropajo. Te explico cómo cuidar tu pelo del tinte.
El tinte permanente es el que ya conocemos de toda la vida. Si buscas un cambio radical o tapar tus canas, esto necesitas. La tonalidad va a quedar ahí el tiempo que le des mantenimiento, si se descolora puedes hacer un baño de color. También te crece el pelo, y tendrás que ir subiendo el tono, además de cortar las puntas porque se van dañando, sobre todo si te encanta pasarles la secadora o una plancha.
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Están los que son sin amoniaco, por lo que te quedará mejor cuidado. Además de que en el proceso no tendrás tanta comezón como con otros. Existen también los tintes fantasía, naturales, semipermanentes… opciones ya hay muchas y dependerá qué deseas, cuánto tiempo quieres ver ese resultado y los cuidados que estés dispuesto a tener e invertir. Pero la mayoría tienen un proceso de oxidación que abre la cutícula del pelo para que entre el color.
Permanente
Sin amoniaco
Semipermanente
Natural
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Lo debes tratar con cuidados especiales. No dejes que se te deslave, además de que se ve horrible, tu pelo la sufre.
No te lo laves luego luego. Hasta 72 horas después de pintarlo, las cutículas del pelo seguirán abiertas y el lavarlo hará que el color se caiga más rápido. A veces no es necesario esperar tanto tiempo, pregunta a quien te hizo el trabajo.
Champú libre de sulfatos. Esto es lo que da espuma a la hora de tener contacto con el agua y tallarlo, pero evita que tu pelo pierda color y no libere bien los aceites naturales que necesita.
¡Agua fría! No lo dudes. Bañarte con agua caliente abrirá la cutícula del pelo y ya te dijimos qué pasa: se cae el color.
Champú antioxidante. Siempre, siempre, sieeempre usa uno para tus necesidades y especial para el cuidado del color.
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Spa day. Una o dos veces a la semana usa una mascarilla hidratante.
Usa dry-shampoo. Esto para no lavarlo todos los días y así mantener el color por más tiempo. Aunque los tricólogos, expertos en el pelo, recomiendan sí hacerlo todos los días. Vas a tener que poner en la balanza tus prioridades.
Extra amor. Además de un buen champú y acondicionador, elige mascarillas leave-in, que puedas dejar todo el día como si fueran cremas para peinar, esto ayudará a mantenerlo suave e hidratado.
Bye vacaciones. Al menos en la playa, no te metas ni a las albercas porque tienen cloro y el agua del mar, digamos que no es la mejor para tu pelo.
Tijerazo. Corta las puntas de cada seis a nueve semanas, depende de tu crecimiento, cuando el pelo termina suave entonces está sano. Si no las cuidas serás un estropajo andando.
No abuses del calor. Sabemos que alaciado o con waves suaves el color puede lucir más, pero lo dañan en exceso.
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Por: Alejandra Guzmán