Cinco formas sencillas para relajarte

Han sido días difíciles y por eso, todos debemos darnos un momento de relajación.

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La depresión distorsiona la perspectiva y hace difícil ver la vida de forma objetiva. Detalles irritantes crecen en magnitud, los problemas grandes se vuelven abrumadores, y en medio de este estado de frustración llega el estrés.

Para mantener el estrés a raya, y para ayudar a evitar una recaída, considera algunos antídotos, que van desde la respiración hasta la terapia de risa. Encontrarás cómo estas actividades pueden generar un gran alivio.

1. Sal al aire libre

No se trata solamente de una dosis diaria de vitamina D. El aire fresco, la luz del sol, los pájaros y las flores conspiran para producir paz y felicidad. Si el tiempo lo permite, toma afuera una taza de té o café en la mañana. Inhala profundamente y exhala lentamente.

Escucha, mira y aprecia el nuevo día. El mundo de la naturaleza espera fuera de tu puerta, listo para deslumbrar y sorprender.

2. Muévete para una mejor salud

La depresión causa daño en el cuerpo y dolor en el espíritu. Así que la idea de hacer ejercicio puede parecer desalentadora. Sin embargo, los estudios demuestran que incluso una cantidad menor de actividad física puede ayudar a reducir el estrés.

Empieza con ejercicios sencillos y pídele a un amigo que participe contigo. Puede ser una corta caminata por la cuadra. Prométete una recompensa cuando termines, y aumenta la bonificación a medida que aumentas la actividad. Hazlo diariamente, conviértelo en una actividad agradable y notarás los beneficios.

3. Disfruta de buenos olores

Las fragancias pueden desencadenar recuerdos felices y persuadir a la mente para relajarse. La lavanda, por ejemplo, es conocida por sus propiedades terapéuticas.

Encuentra una vela perfumada que te guste o un spray de ropa para rociar tu almohada. El arte de la aromaterapia lo puedes personalizar a tus preferencias, y tiene la capacidad de cambiar la atmósfera que te rodea.

4. Nutre a tu cuerpo

Cuando falte el apetito, trata de comer pequeñas cantidades de alimentos nutritivos con más frecuencia, en lugar de saltarte una comida o buscar comida chatarra. Incluye cítricos, legumbres, huevos, frijoles, plátanos y granos enteros para mejorar la energía.

Aunque suene trillado, el desayuno es la comida más importante del día. Si empiezas el día bien, el estrés no podrá atacar tu organismo con facilidad.

Revisa la ingesta de azúcar, productos horneados y pastas, ya que pueden causar alteraciones de energía. Cuando sea posible, cena acompañado. La conversación durante la hora de comer hace que todo sea mejor. Elije un tema ligero; no permitas discusiones estresantes a la hora de comer.

5. Ríe, es la mejor medicina

Reír puede alterar drásticamente el cutis del día. Considera alquilar la película más divertida que hayas visto. Piensa en algo sin sentido y divertido. Ríete de las cosas simples.

Una distracción sencilla es alimentar a las ardillas y ver sus payasadas. Echa un vistazo a los clips de tu comediante favorita en YouTube. Busca el humor en la vida cotidiana. Permítete un minuto para sonreír y reír.

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