¿Esperas demasiado del amor?

¿Crees que debes tener los mismos intereses, deseos y valores que tu pareja? Si no te sales de esta creencia, cuando aparecen las diferencias (cosa inevitable con el tiempo) te desilusionas y piensas que todo terminó

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Esperas demasiado si crees que…

EL AMOR TODO LO PUEDE
Crees que si es verdadero nada va a influir en él, no habrá ningún obstáculo que no pueda salvar. Según tú, cuando amas de verdad, superas todos los desafíos y logras que la relación permanezca, crezca y sea disfrutable. Si hay un pequeño problemita, vas a pensar que lo que hay con tu pareja no es verdadero amor.

HAY UNA PAREJA PREDESTINADA PARA TI
Es la idea de la media naranja. Y si mi alma gemela vive en Islandia ¿hay que irla a buscar, quedarse solo o equivocarse? Toda elección implica una renuncia de entre muchas posibilidades que pueden ser buenas también. Tuve una paciente que nunca pudo estar bien en su matrimonio y se separó porque estaba convencida de que había alguien mejor para ella. Siempre habrá otro mejor y obvio, ¡peor también!, pero la idea de que en “algún lado estará esperándome un mejor amor”, nos impide entender que los buenos amores se eligen en un principio, pero se construyen cada día.

EL AMOR ES ESTABLE Y LA BASE DEL MATRIMONIO
El gran error de muchas mujeres es pensar que si la pareja no quiere casarse no la quiere a ella, lo cual no siempre es verdad, porque hay hombres comprometidos con su relación que, al mismo tiempo, no quieren casarse.

 

EL AMOR, PARA SER AMOR, DEBE SER ROMÁNTICO
El romanticismo surgió en otro siglo y consiste en un amor idealizado, imposible, inalcanzable. Muchas mujeres se han quedado influenciadas por esa época y esperanzadas con esas historias: el príncipe esperado llegará a salvarlas, a luchar contra todo por ellas, a tratarlas como “princesas”. El amor romántico infantiliza a la mujer, la inutiliza, la debilita.

SI ME QUIERE, CASI PODRÁ ADIVINAR MIS DESEOS Y GUSTOS
No tengo que explicar ni pedir. Olvidar que siempre somos, por más que nos queramos y conozcamos, un misterio para el otro, llevará a expectativas insatisfechas y a desilusiones constantes. Que no sepas todo del otro ayuda a que tengas curiosidad, a que siempre quieras conocer más al otro. “No te conoceré nunca del todo, no agotará la convivencia mi misterio ante ti”.

Después de leer esto, ¿descubriste que tienes algún prejuicio sobre el amor que no te ha servido en tu vida de pareja? O bien, ¿que por circunstancias inesperadas has tenido que cuestionar y desafiar? Un amor maduro se centra en amor propio sano. Pero, ¿cómo aprender a amarte? Se trata de decir “reconozco lo que soy y me apruebo”.

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