Amor y parejas
Por: Sofía Leviaguirre
Seguro has escuchado que donde hubo fuego, cenizas quedan. Pero ¿qué tan cierto es? Te traemos la clave para superar a tu ex
El famoso dicho “donde hubo fuego, cenizas quedan” esconde una gran verdad. Hoy te contamos porqué ahí está la clave para superar a tu ex.
Cuando terminamos con alguien, muchas veces extrañamos la rutina, la compañía y la seguridad que da tener una relación, pero no a la persona ni las dinámicas del diario. Por eso, es importante entender, cuando se apaga el fuego, ¿qué son en realidad las cenizas que quedan?
El psicólogo Mario Guerra nos propone tres tipos de cenizas que explican que “no es amor, es x” y nos ayudan a entender por qué los primeros meses después de tronar es tan difícil seguir adelante. Pero tranqui, con el tiempo y algo de terapia, todo (y todos) se supera.
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Cuando terminas con alguien, los recuerdos te juegan en contra. Las canciones, las fotos, los olores, todo te regresa a los buenos momentos. Tu mente inventa historias para convencerte de que todo era maravilloso. No es amor, es nostalgia.
Tu cerebro busca a la persona que terminaste no porque sea la indicada, sino porque es lo conocido. Es el patrón que sigue tu cerebro para evitar el cambio, pero no lo extrañas, solo extrañas la rutina.
Si terminaron y te queda la sensación de que aún hay cabos sueltos, lo que quieres es un cierre, no volver con la persona. Tu mente se engancha porque odia las historias incompletas y le quiere dar un final que haga sentido, como en las películas. Pero la vida no es una película y el cierre no está en la otra persona, está en aprender a soltar.
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La verdadera clave para dejar ir una relación es construir nuevos hábitos. Haz cosas que no hacías con tu pareja, rodéate de gente nueva, pídele a tus amigos que no te hablen de tu ex y enfócate en cosas que cero que ver con él. Así, poco a poco, tu cerebro se va desintoxicando de todos los recuerdos.
Es cierto, en donde hay historia, hay recuerdos. Pero estos solo pesan si tú les sigues dando cuerda. Por eso, cuando terminas con alguien, lo mejor es el contacto cero: no los llames, no los veas, no hables de ellos. Cuando tu cerebro olvida los momentos vívidos de la relación y se acostumbra a la nueva rutina, se da cuenta de que en realidad sí era mejor terminar.
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Por: Sofía Leviaguirre