¿Cómo evitar pleitos con tu pareja por dinero?

Es importantísimo tener claro dónde estás parado con tu pareja cuando se trata de dinero, y es que es básico hablar de lana para evitar problemas de amor

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Para muchos es de mal gusto y está prohibido hablar de dinero con su amorcito porque “donde dos se quieren, el dinero es lo de menos”, pero la realidad es que es algo súper importante. El dinero representa cosas distintas para cada persona: para unos es seguridad; para otros, poder; algunos lo consideran una fuente de comodidad y no falta quien lo vea como algo sucio.

 

En la pareja, el dinero puede tener, al menos, dos puntos problemáticos:

  1. ¿Cuánto ganas?

Cualquiera entiende que hay tiempos de vacas flacas y que hay que apretarse el cinturón en lo que la cosa mejora, pero si las vacas están famélicas todo el tiempo, alguna razón de fondo habrá. Si tu quincena le quita el sueño a tu pareja, no te busques otra chamba, más bien hay busca si el problema de fondo está en la relación. En la sociedad en la que vivimos hay otro problema importante: algunos siguen pensando que es una bronca que la mujer gane más que el hombre. Suena medieval, pero todavía existen mentalidades machistas o acomplejadas; si estás en una relación así, tu problema no es el dinero, así que no nos detengamos en ese asunto.

  1. ¿Cuánto gastas? 

Salvo que sean herederos de una fortuna putrimillonaria (y aun así, no es garantía), el que se gaste más de lo que se gana puede traer problemas graves. Claro, si los dos son del “clan de las mil tarjetas”, a lo mejor hasta se ponen de acuerdo para esconderse de los acreedores, pero si no, de seguro habrá reclamos por su forma de gastar, especialmente si es de manera egoísta. Es un problemón que diario compres zapatos sin consultar a tu pareja o que te des el nuevo Xbox cuando el otro anda viendo qué empeña para pagar la colegiatura de los niños.

 

No hablar de dinero a tiempo, o de plano no hacerlo, lleva a largas y frecuentes discusiones, en las que hay una guerra de acusaciones. Hablando de dinero, a esto se le llama “comunicación costosa”, porque invierten más de lo que ganan al pelear sin ceder. ¿Hay que decir cuánto se gana? Si ya viven juntos o están casados, hasta la pregunta ofende. ‘Ora que, si no hay confianza para eso, ¿qué otras cosas se estarán escondiendo?

 

 

 

Formas problemáticas de gastar el dinero

a.Partidas secretas 

Ese dinerito extra (los bonos, que si vendiste un celular) que no le dices a tu pareja y te lo guardas o gastas en tus cosas. Cuando te cachan, dices que era un fondo de ahorro para emergencias… Que igual y sí, pero entonces, qué afán de andarlo escondiendo, digo yo.

 


b.Autopréstamos

Agarras dinero del fondo común sin decirle a tu pareja, sin que no se dé cuenta y que cuando “lo repongas” es como si nunca hubiera pasado. Lo malo es que la ley de Murphy se hace presente y tu pareja se da cuenta. Ahí sí vas a tener que ponerte creativo con las explicaciones. Eso de tomar dinero a la mala y luego hacerte el ofendido cuando el otro te reclama no está nada padre.

 

c.Qué tanto es tantito 

Por el estrés te pones a comprar chucherías online, te das tres cafés diarios y hasta andas generoso con las propinas en los bares. Según tú, no gastas tanto, pero cuando haces cuentas de tu gasto hormiga, TUS matemáticas y LAS matemáticas toman rumbos muy distintos.


d.La familia pensionada

Este es muy fuerte, porque es cuando uno de los dos le anda “prestando” dinero a su mamá o al compadre sin que su pareja sepa o, peor, cuando ya habían dicho que no lo iban a hacer. El colmo es cuando no se pagan esos “préstamos” y la pelea sube de tono cuando el prestamista lo complica aún más diciendo “pues es mi dinero” o “es mi mamá, ni modo que no le dé”.

 

Del dinero hay que hablar cuanto antes, no cuando ya estén hasta el cuello de deudas o de broncas entre ambos. De hecho, este es uno de los temas que deben tocarse muy temprano si la relación va en serio; aunque tampoco se obsesionen con encontrar el acuerdo perfecto (¡no existe!), pero sí establezcan límites alcanzables y claros para ambos. Si ya traen broncas por lana, lo mejor es hacer una tregua: suspendan todo gasto innecesario, busquen pagar las deudas y hablen sobre lo que está pasando.

No será fácil si ya de plano la crisis está fuerte, pero siempre se puede resolver si hacen un refinanciamiento no solo de sus deudas, sino de su confianza y hasta de su relación.

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Tanatólogo y psicoterapeuta. Experto en pérdidas, autor de Los claroscuros del amor y el auténtico rockstar del amor.

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