Salud
Por: Sofía Leviaguirre
¿Sabías que ese producto milagro que amamos tener en la alacena te puede dañar el hígado si lo tomas mal? Lo que no sabías de la cúrcuma
La cúrcuma tiene fama de milagrosa, y es que la curcumina tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Pero como todo en la vida, el balance es clave. La verdad es que tomar muchos suplementos con cúrcuma te puede dañar el hígado. Te explicamos por qué.
No es lo mismo ponerle cúrcuma a la comida o hacerte un té, que tomarla como suplemento todos los días y sin hacerte estudios para saber si de verdad lo necesitas… Porque cuando tomamos cúrcuma muy concentrada, lejos de cumplir sus maravillosas funciones, puede hacernos daño.
La curcumina, que es lo que le da sus propiedades a la cúrcuma, se absorbe poco en el cuerpo cuando la tomamos solita. O sea, ponerle una cucharada de cúrcuma a la sopa te puede dar un boost antioxidante sin riesgos. El problema está en la obsesión de creer que más es mejor. Por eso, algunos suplementos usan sustancias como la piperina (un componente de la pimienta negra), o peor, compuestos sintéticos, para hacer que tu cuerpo absorba la curcumina a paso redoblado.
Lo que no te dicen es que aumentar la absorción de la curcumina también afecta cómo el cuerpo la procesa. De hecho, el Hospital Ángeles ya dijo que te puede dar hepatitis tóxica por tomar suplementos de cúrcuma, y la Drug Induced Liver Injury Network dijo que ya había encontrado casos de intoxicación en el hígado por lo mismo.
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Si estás tomando suplementos de cúrcuma, lo mejor es que lo hagas siempre bajo supervisión médica. Pero, también pela el ojo por si sientes:
Si cualquiera de estos te hace check, no lo ignores, podrían estarte avisando que algo anda mal con tu hígado. Sobre todo, si tu piel o tus ojos agarran un tono amarillo, o si tus idas al baño cambian de color, ¡corre a la sala de urgencias!
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Ojo, esto no quiere decir que tengas que desterrar la cúrcuma de tu cocina, pero sí que es mejor consumirla en su forma natural y siempre con medida. El verdadero peligro del que hablamos está en los suplementos concentrados, no en la cucharadita que usas para la sopa.
Si de todas maneras vas a tomar suplementos de cúrcuma, antes de hacerlo, revisa las etiquetas y pregúntale a tu doc. No te fijes solo en la palabra “natural”. Revisa la cantidad de curcumina, si tiene piperina u otros potenciadores de absorción y qué otros ingredientes incluye. Y si tienes achaques en el hígado o tomas medicamentos para eso, antes de tomar cúrcuma, habla con tu doctor.
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Por: Sofía Leviaguirre