Salud
Por: Sofía Leviaguirre
Si ya cumpliste los 40, estos son los 5 análisis de sangre sí o sí deberías hacerte cada año, sobre todo si eres mujer.
Llegar al cuarto piso te altera el metabolismo, las hormonas, y tus hábitos se tienen que ajustar sí o sí. Estos son los 5 análisis de sangre que toda mujer arriba de 40 debería hacerse cada año, porque después de los 40 la salud se juega diferente.
Muchísimos problemas de salud pueden detectarse aaaños antes de que aparezcan señales de alerta. La fatiga, caída del pelo, aumento de peso, brain fog, ansiedad o insomnio no siempre son la edad. A veces, el cuerpo lleva tiempo pidiendo ayuda. Estos son los cinco estudios fundamentales que toda mujer mayor de 40 debería incluir en sus chequeos de rutina para atrapar los achaques a tiempo.
No, el colesterol no es un tema exclusivo de hombres ni de personas mayores. Después de los 40, el cuerpo pierde eficiencia para eliminar el colesterol LDL (el malo), y aumenta el riesgo cardiovascular, especialmente durante la perimenopausia y menopausia. Hacerte un perfil de colesterol te ayuda a evaluar tu colesterol total, el LDL y el HDL, y tus triglicéridos. Recuerda que las enfermedades cardiovasculares siguen siendo una de las principales causas de muerte en mujeres y muchas veces avanzan silenciosamente. Estos estudios pueden ayudarte a detenerlo a tiempo.
Lo ideal es hacértelo al menos cada cinco años si no existen factores de riesgo, peeero si hay antecedentes familiares, hipertensión, tabaquismo o sobrepeso, los médicos suelen recomendar hacerte el estudio en tu check up anual.
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Muchas mujeres viven con resistencia a la insulina o prediabetes durante años sin saberlo. El problema es que el cansancio, el hambre constante, la inflamación abdominal o los antojos de azúcar suelen normalizarse o disfrazarse de problemas hormonales. Aquí entra la HbA1c, un estudio que mide el promedio de azúcar en sangre de los últimos dos o tres meses. Lo ideal es que sea menor a 5.2%. Hacerlo parte de tus estudios anuales es crucial porque detecta alteraciones metabólicas antes de que aparezca una diabetes tipo 2 que ya no te quitas con nada.
Si sientes agotamiento extremo, subes de peso inexplicablemente, tienes la piel seca, se te cae el pelo o notas cambios de humor, no necesariamente es el estrés de la midlife crisis. Puede ser la tiroides. La prueba TSH mide la hormona estimulante de la tiroides y ayuda a detectar hipotiroidismo, un desbalance muchísimo más frecuente en mujeres, especialmente después de los 40. Además, el hipotiroidismo es de las cosas que menos se diagnostican correctamente, o sea que cacharlo a tiempo puede cambiarte la vida, literal.
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La deficiencia de vitamina D es muchísimo más común de lo que imaginamos, especialmente en mujeres que trabajan en interiores, usan protector solar constantemente o pasan poco tiempo al sol. O sea, cualquiera que viva en la ciudad. La cosa es que la falta de vitamina D afecta mucho más que solo los huesos. También puede ser la causa de dolores musculares, cambios de ánimo y problemas cognitivos. Después de los 40, este análisis se vuelve especialmente importante porque la salud ósea comienza a cambiar silenciosamente mucho antes de que aparezca la osteoporosis (esa que luego le queremos culpar a la menopausia, a veces es pura falta de vitamina D).
Este es uno de los análisis más subestimados de todos los tiempos. La ferritina mide las reservas de hierro del cuerpo y, para muchas mujeres, resulta mucho más útil que revisar únicamente la hemoglobina. ¿Por qué? Porque puedes tener niveles normales de hemoglobina y aun así sentirte agotado, perder pelo o tener dificultad para concentrarte si tus reservas de hierro están bajas.
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Por: Sofía Leviaguirre