Amor y parejas
Por: Sofía Leviaguirre
Con estas 6 Posiciones para alcanzar el punto G tu sex life nunca volverá a ser la misma. ¿Listo para tener sexo como rockstar?
El mítico punto G a veces parece imposible de alcanzar, pero con estas 6 posiciones, nada es imposible. Aunque parece que el punto G está fuera del alcance de cualquiera, en realidad los ángulos lo son todo para ver estrellas fugaces a la hora de cooperarsss.
El punto G en realidad es toda una zona, y es el área más sensible de la región vaginal. Está en la pared interior, más o menos a la misma altura que el clítoris, y estimularlo es la clave para un orgasmo mindblowing.
El clásico misionario tiene más poder del que te imaginas. Lo importante para que funcione y te lleve al máximo, y es que, al recostarte, pon bajo tus caderas un cojín que te eleve a unos 45 grados. Entonces, la pareja que va a entrar con un ángulo que facilite que alcance el punto G.
Esta es otra posición bastante típica. La persona que se pone detrás, ambos recostados horizontalmente. Entonces, quien queda en frente levanta ligeramente la cadera y abre las piernas como cuando haces un clamshell en el gym. Peguen bien sus torsos y llévenselo leeento.
Aquí una persona debe estar está abajo, y la otra, arriba. El truco está en que quien queda abajo se quede recto sobre la cama y quien esté arriba use sus rodillas como apoyo principal. De ahí, puedes controlar el ángulo cambiando tu torso de posición.
Una persona va en la orilla de la cama y la otra persona va acostada boca arriba con las piernas apoyadas en los hombros de la pareja. Esta posición hace que todo se siente mucho más profundo y el placer explote a la hora de llegar al orgasmo. Ojo, que también es cansada así que mejor llegar acá después de un rato de foreplay.
Nuestro clásico perrito tiene los principios correctos, pero para alcanzar el punto G, es mejor si la persona de abajo se acuesta con las rodillas relajadas sobre la cama. Puedes ponerte una almohada abajo de la pelvis para tener algo de soporte, pero este cambio de 90 a 45 grados en el ángulo hace toooda la diferencia.
Para esta, vamos a ponernos creativos. Si tu pareja y tú ya están usando juguetes en la cama, una gran manera de darles un boost es combinarlos con las manos o un buen sexo oral. Mientras usas la lengua para estimular el clítoris, usa el juguete para estimular otras zonas. O usa el juguete para estimular por fuera y tus dedos para alcanzar el punto G. Esto activa la zona por dentro y por fuera y te puede dar uno de los orgasmos más espectaculares de tu vida.
También lee:
Por: Sofía Leviaguirre