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Menopausia sin drama: dile adiós a la resequedad vaginal y vuelve a sentirte dueña de tu cuerpo.
La menopausia no te quita cartas, solo te cambia la baraja. Y aunque la resequedad quiera colarse al juego, tú tienes el poder de poner las reglas con los aliados correctos. Y aquí un dato duro: en México, la Secretaría de Salud estima que son unos 6 millones de mujeres las que están viviendo en menopausia hoy en día.
Durante años nos hicieron creer que la menopausia era sinónimo de fin, de apagarse o de dejar de ser “femenina”. Pero hoy sabemos que no hay nada más alejado de la realidad. Esta etapa es simplemente una transición natural: el cuerpo cambia, sí, pero también puede volverse más fuerte, más sabio y más libre.
La bajada de estrógenos en la menopausia provoca que tu mucosa vaginal sea más delgadita, abriéndole la puerta a la resequedad y al dolor. Según la Organización Mundial de la Salud, más del 60 % de las mujeres posmenopáusicas experimentan síntomas del síndrome genitourinario, que incluye resequedad, ardor o incomodidad durante las relaciones sexuales.
Y ojo: no se trata solo de “un poquito de resequedad”. Cuando los estrógenos disminuyen, la piel y los tejidos vaginales pierden elasticidad y humedad, haciendo que todo, ¡literal, todo!, se sienta diferente. El resultado puede ser dolor, ardor o sensación de tirantez que impacta tanto el cuerpo como la confianza.
La resequedad puede causar ardor, irritación e incomodidad, dándole en la torre no solo al cuerpo, sino también a la confianza. De hecho, un estudio publicado en BMC Public Health encontró que la resequedad vaginal afecta al 45 % de las mujeres posmenopáusicas en el mundo, y que una de cada tres evita las relaciones sexuales por miedo al dolor.
Y aquí en México, los números también hablan: de acuerdo con la UNAM, la edad promedio de inicio de la menopausia es de 47.9 años, y más de seis millones de mexicanas están viviendo esta etapa. Pero solo el 21 % busca ayuda médica o soluciones para aliviar los síntomas.
Eso significa que hay millones de mujeres viviendo con incomodidad, creyendo que “así toca” o que “ya se les pasará”. Spoiler alert: no tiene por qué ser así.
Aunque seis millones de mexicanas viven esta etapa, solo el 21% busca soluciones que las ayuden a bajarle a los síntomas. Y lo más preocupante: el 70 % de ellas nunca ha hablado de resequedad vaginal con su médico. No porque no les importe, sino porque aún existe pudor, desinformación o la idea de que “no es grave”.
Pero sí lo es, porque esa incomodidad puede afectar el sueño, el ánimo, las relaciones y hasta la forma en la que te sientes contigo misma. Lo que antes te hacía sentir segura o conectada, puede empezar a sentirse distinto… y no, no estás exagerando.
1. Revisa: Habla con tu ginecólogo sobre tus síntomas y busquen la mejor opción.
2. Manténte activa: Te ayudará a mejorar tu estado de ánimo y autoestima.
3. Gana la partida: Reconecta contigo, haciendo tu actividad favorita.
4. Apuéstale: A un gel lubricante base agua que cuide tu pH y no te manche ni deje sensación grasosa. Un buen lubricante íntimo es un aliado invisible, pero poderosísimo, para que la resequedad deje de ser un tema.
Porque cuando aprendes a conocer tu cuerpo y lo cuidas con los productos correctos, la menopausia deja de ser una pérdida para convertirse en una nueva etapa de control, consciencia y poder.
Aprende a jugar las cartas de la menopausia sin dejarle todo a la suerte con un lubricante íntimo, tu aliado contra los síntomas de la resequedad vaginal.
Michelle Zanella