El Factor Figueroa: Versace y Luis Miguel

¿Cuál es la relación del diseñador con el cantante mexicano? Martha encontró la conexión

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No me lo tomen a mal…¡pero estoy feliz con la serie del asesinato de Gianni Versace! 

Se que a simple vista parezco una psicópata, pero le tengo cariño al lugar del crimen -los escalones ensangrentados y eso- porque una vez estuve ahí con Luis Miguel.

Aunque la policía concluyó que Andrew Cunanan le disparó al famoso diseñador porque era un asesino en serie profesional, todo sigue siendo un misterio. También había otra línea de investigación que decía que  la mafia italiana lo ejecutó, porque junto al cadáver había una paloma muerta. Pero yo siempre he pensado que la pobre paloma simplemente pasó por el sitio equivocado en el momento equivocado y clavó el pico. Además creo que la policía no sabía el chisme de que don Gianni tenía palomas en su casa para mandarle mensajes ‘personalizados’ a sus amigos. ¿No es fantástico?

La cosa es que mientras veía la serie ‘American Crime History: El asesinato de Gianni Versace’, pensaba que cuando el diseñador compró el edificio de apartamentos de los años 20 sobre Ocean Drive y lo convirtió en su casa (en pleno distrito art decó de Miami Beach), nunca pensó que un loco lo mataría de dos tiros en la puerta y menos que cuatro años después Luis Miguel presentaría ahí el álbum Mis romances. 

Pero como nunca sabes lo que la vida te depara, ahí estaba yo encantada en el Amsterdam Palace -antes Casa Casuarina- para saludar a Luis Miguel que venía de vender un millón y medio de discos en solo nueve días y de tronar con la cantante Mariah Carey.

Afuera de la casona, los fans pisaban la escena del crimen y festejaban sobre la tristemente célebre banqueta. Justo donde el diseñador cayó muerto, la paloma dejó de volar y Ricky Martin rompe en llanto y se mancha con la sangre de su novio en las primeras escenas de la serie, justo ahí, Luis Miguel se asomó y les dijo “Hellooo!”. Fue la locura.

La mansión, que ya cambió de dueños un par de veces, es alucinante. Si me hubieran preguntado, yo hubiera hecho un museo de 10 dólares la entrada y sería un gran negocio porque todas las personas que pasan por ahí se mueren de ganas de entrar. Pero nadie hizo caso (jajajaja, no me valoran) y ahora es un hotel elegantísimo y puedes dormir en la suite del malogrado Gianni o en el cuarto de Donatella, por ejemplo, que tiene una cama doble king size para no toparte nunca con tu pareja.

Según yo, lo mejor de la mansión eran el observatorio (donde estaba el palomar, o sea, el antiguo Whatsapp) y la alberca que es una joya. Cuando la vi me dio un ‘deja vú’. No se rían, pero el fondo de la piscina de mosaico veneciano y oro -traídos desde Calabria- es igualito a la camisa más famosa de Luis Miguel, esa Versace que usó en las fotos del disco ‘Aries’, por eso se me hacía familiar.

Después de la conferencia de prensa, Micky se fue a dormir a la alcoba del difunto -Versace- y yo me quedé en el patio de la Villa probando los canapés exóticos. Y así, entre las brochetas de jaiba azul con pan tostado a las finas hierbas y las frituras de plátano con crema y caviar, ya no me acordé ni de Cunanan ni de la Cosa Nostra. La comida me pierde.

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Periodista de espectáculos, conductora de televisión, autora del libro Calladita me veo más bonita. Conductora del segmento de espectáculos del programa Hoy en Televisa.

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