El factor Figueroa: No quiero competir

Cuando sea grande, quiero decir, más grande, quiero ser como Helen Mirren. Acabo de decidirlo.

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Y para los lectores despistados que están pensando ¿y quién es esa Helen? Es una actriz fantástica que ganó todo los premios por “La Reina” -hace como 10 años, no crean que ahorita- y acaba de estrenar una película de terror que se llama “La maldición de la casa Winchester”, que me muero por ver pero no he visto porque me da un poco de miedo y necesito ir acompañada al cine y hasta el día de hoy no encuentro a alguien que quiera venir conmigo porque juran que va a ser un churrazo.

 

Pues la Mirren es mi nueva heroína de la semana, porque a sus 72 años se atrevió a subir una fotografía sin maquillaje a instagram, porque en las alfombras rojas se pone lo que le da la gana, porque dice que la mejor medicina para mantenerse joven es el sentido del humor, porque es una mujer feliz, porque no para de trabajar y porque dice que “los mayores estamos de moda”. Por todo eso la idolatro.

 

Bueno, por eso y porque a veces siento que somos de la misma edad y me identifico mucho con ella (por piedad, no se rían). La verdad tengo 20 años menos que doña Helen y estoy en uno de mis mejores momentos físicos, pero últimamente recibo ‘mensajes’ que se empeñan en hacerme sentir una mujer mayor. En la parte física, cuando subo la escalera me rechina todo, vengo con toda la actitud juvenil y al tercer escalón ‘scrach, scrach, scrach’. Alguien me dijo “uy es la artrosis de la vejez, ya no tienes cartílago”. Ya sabrán la cara que puse. Pero lo peor es el desdén con el que me tratan algunos compañeros en el trabajo. Me ven con cara de “¡demuestra lo que sabes o retírate, viejita!”.

 

Como algunos saben, trabajo en un programa de televisión matutino y acaba de arrancar la nueva temporada. Entre los recién llegados hay algunos divertidos y otros no tanto, pero hay uno al que no soporto porque grita mucho, se encima cuando estoy hablando y quiere sobresalir como dé lugar.

 

Estaba feliz ignorándolo hasta que recibí, a través de las redes sociales, muchos mensajes de aguerridos televidentes que decían “no te dejes, demuéstrales quién manda”. Entonces ahora estoy preocupada porque ¡no tengo ganas de competir! ¿Estoy mal?

 

Es decir, me encanta mi trabajo y soy una profesional (con 30 años de experiencia en el ramo, jaja), pero no tengo ganas de ponerme a gritar como nueva, ni de pelearme por el micrófono, ni de enseñarle nada a nadie. Solo quiero disfrutar. No me quiero comer el mundo porque ya me lo comí.

 

Mejor quiero ser una Helen. Trabajar, divertirme, ponerme lo que me gusta, peinarme como sea, ir y venir, tomarme fotos sin maquillaje aunque no sea perfecta, estar cómoda y no tenerle miedo a la edad. Rechinar feliz.

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Periodista de espectáculos, conductora de televisión, autora del libro Calladita me veo más bonita. Conductora del segmento de espectáculos del programa Hoy en Televisa.

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