El factor Figueroa: lluvia y calor

Acabo de ver a Cristiano Ronaldo tirado en un yate con su novia Georgina (que tiene un cuerpazo infernal), como si no hubiera un mañana

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El hombre lleva muchas semanas de vacaciones ¿eh?, cuatro semanas, no, como siete. Son exactamente nueve, si contamos desde que dejó el Real Madrid.

Ya sé que sueno como una columnista envidiosa pero, ¡lo soy! Me encantaría estar por ahí a mitad del mar (o ponle cerca de la orilla, para evitar desgracias), tomando el sol pero no. Es septiembre y debemos volver a la realidad: terminaron las vacaciones, Peña Nieto ya se despidió (¡adióoooos!) y tenemos que trabajar un montón -porque, aunque duela, no somos ‘Ronaldo’-.

Yo ya estoy en eso, trabaje y trabaje, lo malo es que el final del verano se me juntó con el inicio de la menopausia y entonces tengo un descontrol.

Soy la mujer que camina sin paraguas bajo el diluvio para refrescarse. Mientras todos corren para no mojarse, yo aprovecho para apagar el fuego del bochorno. Además, si corro me puedo caer y si me caigo, se me puede fracturar la cadera y si se me fractura la cadera, puede que me quede rota para siempre porque dicen que después de los 50 años los huesos ya no pegan.

Aunque la verdad tengo que confesar que hace un par de años hice un monólogo en el que me burlaba de mi ‘supuesta’ menopausia y sus desgracias. No me había dado y yo lucraba (jajaja) con eso. Pues ¿saben qué? Dios me castigó y ahora sí, me llegó y con todo. Soy oficialmente ‘la escritora del climaterio’

Recuerdo como el público aplaudía y festejaba cuando les contaba “tengo celulitis, arrugas, celulitis en las arrugas, arrugas en la celulitis, se me cayeron las pompas y tengo las bubis en las rodillas…”.  Ya es oficial. Lo bueno es que también estoy perdiendo la memoria y ¡se me olvida!  Dice mi doctor de cabecera que cuando llegas a la ‘meno’, no te acuerdas de nada. Los nombres, las caras, la historia, las fechas, los números telefónicos, el pasado, el presente, lo de ayer y lo de hoy. Pero que es súper normal, que no me preocupe. Ah, bueno.

No quiero asustar a los lectores pero, justo ayer, tarde media hora en acordarme del término ‘trailer park’. Estaba contándole a mis amigos en el desayuno que “mi hermana fue a un concierto de Kiss. Pero ya cayeron un poco en desgracia, ya no son lo que eran. El concierto fue en un despoblado, un lugar donde viven los trailers, no los trailers sino que es un terreno, o sea, un estacionamiento para los campers. Bueno, no campers…¿Cómo se llaman los carros con casa? ¿Campers, no?..” Hasta que alguien dijo ‘trailer park’. ¡Eso era!

Lo único que me pesa de mis gloriosos tiempos de ‘standupera’ es que podría haber hecho todo un espectáculo con lo que estaba viviendo en ese momento, pero ahí andaba de apresurada.

No te adelantes, no sufras antes de tiempo, no lo vivas si no ha ocurrido, no te rías antes del chiste: Va a llegar.

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Periodista de espectáculos, conductora de televisión, autora del libro Calladita me veo más bonita. Conductora del segmento de espectáculos del programa Hoy en Televisa.

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