El Factor Figueroa: La maldición

Siento que el triunfo de Guillermo del Toro en los Globos de Oro nos quitó un poco la maldición del 2018

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Ya saben, esa de que será un año complicadísimo y nadie cumplirá sus metas. Ya no digas cumplir, ni siquiera acercarte. Entonces cuando ganó el ‘Gordo’ querido, me dije “fiu, ya triunfó alguien, que se vaya el diablo y venga Jesús”. No quiero sonar como una aguafiestas pero, según los expertos, ni Trump la va a librar en los meses siguientes.

Personalmente, ya estoy pensando como acercarme más a China y alejarme de la cárcel. Es que en mi trabajo ya empezó el terror psicológico de ‘auxilio, todos nos vamos a quedar sin chamba’ y entonces ya puse a remojar las barbas. Me iba a tirar al drama y entrar en un espiral de depresión y acciones desesperadas, pero luego se me ocurrió que, si por angas o mangas el desempleo toca a mi puerta, en lugar de cometer locuras mejor hago un viaje y aprendo cosas. O no. Tal vez me quede comiendo cheetos todo el día (jajaja, me río de nervios), pero ahorita quiero ver el vaso medio lleno.

Pues ¡que maravilla que ganó Guillermo! Y por tratarse del primer triunfador del año -ponle el único-, me siento en la necesidad de ofrecerle una disculpa porque le tocó recibir el tan ansiado Golden Globe en una noche tan intensa. Perdón ‘Gordo’, deseo que cuando ganes el Bafta, el Oscar y los que te faltan, sea en un mejor ambiente y con más amigos cerca. ¡Que talentazo tienes!

Hubo un momento que me estresé y pensé que ni Del Toro lo lograría. Creí que Salma se iba a poner a gritar toda despeinada y que Oprah iba a alargar otros 15 minutos el discurso, se acabaría el tiempo del programa y nadie ganaría nada. Por cierto, que bonito que la Winfrey se preocupe por las niñas, pero siento horrible cuando no menciona a los ‘niños’ (hombres). A lo mejor estoy loca, pero es como…”salvemos a las niñas y mujeres y los demás que se pudran”. ¿Estoy mal?

Bueno, antes de la felicidad de ver ganar al ‘Gordo’, las únicas alegrías se las debo a la gran Barbra. Me reí mucho con Barbra Streisand, a quien odio profundamente desde niña, pero ésta vez quiero agradecerle que evitó que me quedara dormida. ¿Vieron las caras que hizo toda la noche?. Antes que nada, quiero pensar que fueron por gusto y no por necesidad. O sea, que la cara de horror que le puso a Halle Berry, por ejemplo, es porque no la soporta y no porque ya no puede mover bien la cara por las operaciones.

Por favor no , se que el problema de acoso es serio y los apoyo muchísimo (no solo a las mujeres), más de lo que se imaginan. Es más, desde aquí gritaré “¡Time’s up malditos!” Pero era triste ver a los reyes del entretenimiento, arrastrándonos por un río de lamentos, en una noche mega feliz para los amantes del cine y la televisión.

Sepan que me tomo tan personales los odios que dejé a la mitad un montón de series y películas. Es que empezaba a ver algo y de pronto aparecía algún acosador y como en éste momento de la vida tengo cosas más importantes que hacer que ‘andar entendiendo razones’, mejor no veo nada. Lo dicho, que se vaya el diablo y venga Jesús. O Buda.

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Periodista de espectáculos, conductora de televisión, autora del libro Calladita me veo más bonita. Conductora del segmento de espectáculos del programa Hoy en Televisa.

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