El factor Figueroa: La bomba

Yo sé que algunos están muy preocupados por saber si Stephanie Salas se metió entre Luis Miguel y Mariana Yazbek en 1988. O quién le bajó la novia a quién: Luis Miguel al Negro G Iñárritu o al revés

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Pero a mí, sinceramente, lo que me tiene con el Jesús en la boca es el tema nuclear con Corea. Es que miren, comprendo perfecto el interés general por lo que pasó en la vida del cantante hace 30 años, pero siento que si ahorita se arma la nuclear ¡nos vamos a morir todos! Y entonces ya no podremos ver ni Netflix ni nada (ya ni hablar de enterarnos dónde quedó la mamá del Sol).

 

En serio…¿no les parece muy sospechoso que Kim Jung-un haya aceptado feliz desmantelar los campos donde hacen pruebas nucleares antes de su reunión con Trump, como muestra de buena voluntad? A mí me da terror.

 

Digo, ya salió en la noticias que Corea anunció que la ‘ceremonia de desmantelamiento’ será entre el 23 y 25 de mayo, pero siento que todo es una jugarreta y cuando Trump llegue a la reunión en Singapur…¡madres! Van a soltar el primer bombazo. Y adiós Donald, adiós peluquín, adiós paz mundial y adiós todos.

 

No quiero sonar pesimista ni aguafiestas, al contrario, soy súper positiva. Así que ya pedí un presupuesto para construir un búnker.

 

Por si acaso, ya tengo los detalles para un refugio que aguanta varios tipos de bomba atómica (para evitar sorpresas).

 

Los refugios de seguridad pueden construirse en todo tipo de vivienda, ya sea en un edificio o una casa, y en caso de querer construir el búnker en un condominio vertical, el sótano es la zona más apropiada. Es estacionamiento se maneja ‘punto y aparte’ porque es área común y sinceramente, yo no tenía pensado salvarle a vida a los vecinos (no me tienen tan contenta).

 

El modelo básico, según los fabricantes que consulté por internet, tiene una capacidad para 25 personas y cuesta alrededor de 24 mil dólares. Haciendo un bonito promedio nos tocaría a mil por cabeza.

 

Claro, en mi caso soy el sostén del hogar y los tres dependientes (mi hijo, el perro y la ayudante) seguro no van a querer cooperar en nada porque, últimamente, son insensibles con los temas que me importan. Así que para costearlo tendría que invitar a más inversionistas -ponle amigos- que también quieran salvar el pellejo en caso de que la reunión Kim-Trump falle.

 

Para los interesados, les informo que la remodelación anti-nuclear incluye: puertas blindadas, sistema de ventilación, máscaras, trajes de protección, detectores, manuales de uso, mantenimiento y certificado. Además, las paredes se pueden pintar de cualquier color -por si algún lector cree firmemente en el Feng shui- y también puede dividirse en zona de fumadores y no fumadores.

 

Por cierto, ya pregunté y el vendedor me jura que la señal de Netflix no se verá afectada y podremos seguir pendientes de nuestras series. Pues ustedes dirán si construimos uno. Luego no quiero que digan “¡Ay!, si me lo hubiera tomado en serio…”  Total, si Donald y el coreano ponen fin a las hostilidades y al lanzamiento de bombas, podemos rentar el búnker como salón de fiestas o como ‘airbnb’.

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Periodista de espectáculos, conductora de televisión, autora del libro Calladita me veo más bonita. Conductora del segmento de espectáculos del programa Hoy en Televisa.

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