muere fidel castro

Fidel y la historia

Fidel, un personaje histórico con múltiples aristas que deben ser analizadas con los ojos de cada uno de sus tiempos y no con los actuales.

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El siglo XX sigue muriendo. Apenas han transcurrido unos años del siglo XXI y los principales actores de un siglo muy convulso ya han muerto. Con la muerte de Fidel Castro, la lista de personas vivas que impactaron importantemente el mundo, para bien y para mal, en el siglo XX queda reducida, según yo, a: Mijaíl Gorbachov, Henry Kissinger y el Dalai Lama. En un segundo plano están Lech Walesa y el subcomandante Marcos, entre otros.

La figura de Fidel, el comandante, desata emociones encontradas. Para unos es un idealista que con gran compromiso y valentía luchó por altos ideales, para otros es un dictador. La figura histórica se podrá entender mejor cuando haya más distancia. Como todo ser humano, Fidel no es monolítico, es un personaje histórico con múltiples aristas que deben ser analizadas con los ojos de cada uno de sus tiempos y no con los actuales.

Fidel es el joven idealista comprometido de la década de los 1950. Intentó un levantamiento armado en 1953, pasó varios meses en prisión, se exiló en Estados Unidos y luego en México. Desde nuestro país organizo la revolución cubana que triunfó, después de años, el 1 de enero de 1959. El Che Guevara, Camilo Cienfuegos y Raúl Castro fueron unos de sus más importantes compañeros de lucha que derrocaron a una brutal dictadura que en realidad era casi una colonia de los Estados Unidos.

La lucha revolucionaria de unos jóvenes barbones atrajo la mirada del mundo. Se convirtieron en héroes de toda una generación, así era el mundo de los 50 y 60. La revolución cubana no era comunista, tenía una gran agenda democrática que pronto fue olvidada al grado de convertirse en aliado de la URSS en buena medida por el rechazo norteamericano.

Fidel fue un político completamente pragmático, enfrentó al imperialismo estadounidense que intentó derrocarlo, como en la invasión a Bahía de Cochinos en 1961, e incluso asesinarlo. Fue un actor relevante de la Guerra fría en la cual jugó un papel central durante la crisis de los misiles de 1962. Se convirtió en un modelo de la izquierda latinoamericana al enfrentarse con gran dignidad a la adversidad y empujar un proyecto que en papel era, y es, muy atractivo.

Al movimiento encabezado por Fidel le pasó lo mismo que a tantos otros, resulta más complejo ser gobierno y cumplir promesas que hacer una revolución. Gobernó por decreto hasta 1976 y fue, hasta 2006 en que traspasó el poder a su hermano Raúl, presidente del Consejo de Estado, presidente del Consejo de Ministros y primer secretario del Partido Comunista. Tras la caída de la URSS, el respaldo a Cuba desapareció y la brutalidad del régimen comenzó a ser exhibido.

El pragmatismo de Fidel se escondía tras un discurso ideológico potente. Las izquierdas democráticas latinoamericanas lo admiraban pero no tenían su respaldo pleno. Por ejemplo, Castro fue aliado del PRI y no de los sectores democráticos y de izquierda mexicanos. El PRI fue quien lo apoyó desde su exilio en nuestro país y por décadas en foros internacionales.

Sí, Fidel fue un joven idealista que buscó recuperar la soberanía y dignidad de su nación. Luchó por la justicia social, la educación, la salud y en general los derechos económicos, sociales y culturales. Para ello solidificó un gobierno centrado en su persona que suprimió brutalmente las libertades, reprimió a la oposición, canceló la vía democrática, controló los medios de comunicación. Se centró en la búsqueda de la igualdad sacrificando la libertad.

Con Fidel Castro se va toda una época. Un personaje con gran carisma e intelecto. Latinoamérica seguirá procesando al hombre y su legado por largo tiempo mientras Cuba tratará de revisar su historia al tiempo que intenta reconstruirse y redefinirse.

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Experto en Derecho Humanos, historia mundial contemporánea, genocidios y relaciones internacionales.

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